Escribir bien, pasa por reflexionar sobre el lenguaje

Escribir bien

Misael Salazar F. (*)

El escritor colombiano, Gustavo Álvarez Gardeazábal, escribió lo siguiente en una de sus tantas columnas: El idioma español tiene cerca de 300.000 palabras. En El Quijote, don Miguel de Cervantes Saavedra utilizó 22.939 palabras diferentes. En una conversación entre dos profesionales pensionados, se pueden utilizar unas 3.200 palabras. Una canción de reguetón usa 30 palabras. Y la mayoría de los jóvenes de hoy utilizan en una conversación unas 300 palabras, de las cuales 78 son groserías y 37 son emoticones. La generación de ahora no habla, garrapatea en la pantalla para intentar comunicarse por WhatsApp. Es que en los colegios no les enseñan redacción a los jóvenes, ellos se las inventan con tal de no hablar, ni escribir. Ese es el triste panorama.

Le escribí por WhatsApp a un amigo preguntándole dónde se hallaba. “Estoy en una bomba hechando gasolina”, me respondió. Intuí que no estaba en una estación de servicio, porque, si fuera así, estaría echando combustible. Cuando se trata de poner combustible, no estamos hechando, sino echando, sin “h”. Echar, es verter una sustancia en algo. Estoy echando agua en la alberca. Echo arena en un costal. También existe hecho con “h”, del verbo hacer. Ejemplo: Todo está hecho. Conclusión: El amigo debió responderme: “Estoy echando combustible en la estación de servicio El Carmen, por la vía que conduce de Floridablanca a Piedecuesta. A propósito, no es vertir, sino verter.

Leamos esto con atención: Sé que quieres espiar a tu marido, pero él está tratando de expiar sus pecados. Espiar (con s), es vigilar. Expiar (con x), es limpiar sus pecados. Conclusión: Si reflexionamos sobre el lenguaje, sí tenemos conciencia del uso correcto del lenguaje, con toda seguridad escribiremos bien y escribiremos bonito.

La señora que quiso espiar a su marido, hacía esfuerzos por espirar, porque estaba segura que no quería expirar. ¿Qué quisimos decir?: Quisimos decir que trataba de espirar (expeler el aire), porque no quería expirar (morir). Espirar(con s), es expeler o botar el aire que se ha aspirado. Expirar (con x), es morir o terminar algo, un período, por ejemplo.  Expiró la era medieval. Insistimos, hay que reflexionar sobre el uso del lenguaje.

Un experto explicaba lo siguiente: Hay climas recomendados para llegar al climax. Puede que tenga razón: Climas (con s), es el plural de clima. Y climax (con x), es culminación, terminación. No olvidemos que climax es un término utilizado para referirnos al acto final, cumbre, de un encuentro sexual.

Hablando de reflexionar sobre el lenguaje, uno puede estar estático y hallarse extático al mismo tiempo. La razón: Estático, (con s) es estar inmóvil. Extático (con x), es estar en éxtasis, casi paralizado.

Dejemos hasta aquí esta columneja, porque debo ir a cocer. Mi esposa terminó de coser y quiero tenerle algo hecho. No se extrañen: Cocer (con c), es cocinar. Coser (con s) es remendar, elaborar vestidos o trajes. Quisimos decir que debo ir a cocinar porque mi esposa terminó se coser (hacer trajes o vestidos) y le quiero tener algo hecho, es decir, algo preparado. Creo que hoy hemos incorporado varias palabras nuevas a nuestro vocabulario. Pronto igualaremos el récord de Cervantes en Don Quijote. Eso aspiramos al menos.

(*) Periodista

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