Lucila Inés Gutiérrez de Moreno fue condenada a 20 años de prisión. Foto: Blu Radio
Misael Salazar F.
El Tribunal Superior de Bucaramanga ratificó la sentencia de 20 años de prisión para la exrectora del Colegio Nuestra Señora del Rosario, ubicado en el corregimiento de Riachuelo, municipio de Charalá.
Lucila Inés Gutiérrez de Moreno fue acusada de mantener vínculos directos con integrantes del grupo paramilitar “Cacique Guanentá, llegando incluso a permitir que alumnas de la institución educativa fueran abusadas sexualmente por miembros de la organización delictiva.
De acuerdo con lo que consta en el expediente, la entonces rectora del Colegio fue mucho más allá. Llegó a prestar su vivienda y las instalaciones de la sede educativa, para que los jefes paramilitares, alias ‘Víctor’, ‘Carlos’, ‘Nariz’, ‘Chirrete’, ‘Silvestre’ y ‘Shuster’”, realizaran reuniones políticas, actividades sociales y abusaran de varias estudiantes.
Por todos estos motivos, la exrectora fue acusada de los delitos de secuestro agravado, acceso carnal violento en persona protegida, desplazamiento forzado y esclavitud sexual.

Los hechos ocurrieron, según el expediente, entre los años 2001 y 2003, que coincidieron con el lapso en que Lucila Inés Gutiérrez fue rectora del colegio y el grupo paramilitar “Cacique Guanentá” operaba en la zona rural del municipio de Charalá, específicamente en el corregimiento Riachuelo, donde se halla la sede del colegio Nuestra Señora del Rosario.
Hay, inclusive, una parte de la investigación donde se reseña un hecho más dramático del cual es acusada la exrectora. Se afirma que la misma funcionaria mostraba a sus alumnas en bazares y reinados de belleza y las exhibía ante los jefes paramilitares y luego prestaba las aulas del colegio para que abusaran de ellas.
