Fuentes vinculadas a la Fiscalía dijeron al Diario La Opinión de Cúcuta, que la Fiscal santandereana, Esperanza Navas Sánchez, asesinada este miércoles en Tibú, tenía a su cargo unos 400 expedientes relacionados con cultivos ilícitos, rebelión y homicidios.
Aunque las investigaciones apenas comienzan, no se puede descartar que la Fiscal, natural de El Socorro, haya sido asesinada por cualquiera de los investigados en los casos que tenía su cargo.
Navas Sánchez es otra de las personas que integra la lista de los más de 35 homicidios registrados en lo que va de año en El Catatumbo, una de las regiones marcadas por la violencia en Colombia.
En esta especie de pueblo sin ley, donde el silencio es la mejor garantía de vida, operan el Frente 33 de las disidencias de la FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), además de otros grupos al margen de la ley.
Los cultivos ilícitos, el narcotráfico, el contrabando y otros delitos son comunes en esta región, la más azotada por la violencia en el departamento Norte de Santander.
En este escenario, precisamente, perdió la vida la Fiscal, Esperanza Navas Sánchez, quien desde hace 8 años se hallaba prestando sus servicios en Tibú
El atentado que le quitó la vida se produjo el miércoles, a las 11 de la mañana, en su casa de residencia. Hasta el lugar llegaron dos individuos en motocicleta y le dispararon en varias oportunidades. Cuando arribaron los investigadores, hallaron varios expedientes abiertos en la sala de la casa de la Fiscal. Estaba trabajando desde su residencia, pues venía de enfrentar el Covid y optó por hacer uso del teletrabajo.
Cumpliendo su deber, fue asesinada la funcionaria santandereana.
