Hoy es un día vital para la democracia colombiana. Collage: Ciudad Florida
Misael Salazar F.
Desde las 8 de la mañana de este domingo abrieron las urnas electorales en toda Colombia para que 41 millones de ciudadanos voten y elijan a quien será el sucesor del presidente Gustavo Petro Urrego.
Los colombianos deben seleccionar, otra vez, entre un proyecto de la ultraderecha, liderado por el abogado, Abelardo De La Espriella y el proyecto del progresismo, liderado por el filósofo y víctima del conflicto armado colombiano, Iván Cepeda Castro.
Ambos fueron los finalistas de una primera vuelta electoral disputada el pasado 31 de mayo, donde De La Espriella obtuvo 10.3 millones de votos, contra 9,7 millones de votos de Iván Cepeda Castro. En el camino se quedaron la candidata del uribismo, Paloma Valencia (1.6 millones de votos), Sergio Fajardo (1.000.000 de votos) y Claudia López (225.000 votos), entre otros.
Las diferencias entre los dos candidatos son abismales: De La Espriella promete un gobierno estilo Donald Trump, Javier Milei y Nayib Bukele.
Habla de reducir el Estado en detrimento de lo público para fortalecer lo privado. Plantea retornar al fracking, una técnica para extraer petróleo muy cuestionada por los daños ambientales que ocasiona y en ese achiquitamiento del Estado, plantea que se debe reducir el empleo público.
El proyecto del abogado difiere en mucho con el del filósofo Iván Cepeda, quien apunta a la política social como la base de su gobierno.
Cepeda proviene de la izquierda, es víctima de la violencia colombiana y gestor fundamental del proceso de paz que se firmó entre las FARC y el gobierno liderado por Juan Manuel Santos.
Sugiere que su eventual gobierno, debe continuar apuntando a la defensa de los Derechos Humanos, la protección del medio ambiente y la explotación de los recursos naturales, pero sin afectar el ecosistema.
Promete darle continuidad a los programas sociales del gobierno Petro, que apunta a beneficiar al adulto mayor, la mujer cabeza de familia, la gratuidad de la educación superior para los estudiantes de los estratos bajos y continuar el proceso de recuperación y distribución de tierras para los campesinos.
Entre estos dos modelos deben decidir los colombianos este 21 de junio.
A diferencia de la primera vuelta electoral del pasado 31 de mayo, este domingo, 21 de junio, será electo presidente de la República quien haya obtenido la mayoría de votos, sin importar la cantidad ni el porcentaje.
Las autoridades, desde el presidente Gustavo Petro, han llamado a los colombianos a un proceso electoral en paz, a evitar las agresiones y los inultos y a recibir los resultados con la inteligencia y la capacidad suficientes, convencidos de que, gane quien gane, lo importante es preservar la democracia colombiana y continuar avanzando hacia la consolidación como un país donde todos quepan y donde todos puedan tener oportunidades para crecer y vivir en paz.
