La paciencia, la lucha callejera y la constancia, empiezan a rendir frutos.
Misael Salazar F.
Parece una lucha de David contra Goliat.
Y en efecto es una tarea difícil la de este grupo de hombres y mujeres, identificados con Floridablanca y sus cerros orientales.
Una empresa contratista –avalada por la ANI, una dudosa licencia ambiental firmada por la ANLA y el silencio permisivo de la Corporación para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMA) y el Área Metropolitana— tumbó 5.000 árboles en el principal pulmón natural de Floridablanca.

Este desastre fue el que generó la lucha del Comité de defensa de los cerros
La amenaza es mayor y parece una batalla imposible de ganar.
Pero estos florideños, muchos de ellos jóvenes, liderados por una concejala recién electa, un abogado, una profesora jubilada, líderes ambientalistas y campesinos y habitantes de los cerros maltratados, cantores, pintores y poetas, se armaron de paciencia y comenzaron la larga travesía para salvar esta reserva natural de los florideños.
Sus instrumentos de lucha parecen rudimentarios frente al poder de organismos que avalaban semejante ataque al ambiente, en tiempos de calentamiento global y movilización mundial por lo que nos queda de planeta.

5.000 árboles talaron en los cerros con el visto bueno de la ANLA
Marchan. Hacen plantones. Organizan caravanas. Levantan pancartas. Usan el parlante. Lanzan manifiestos. Convocan jornadas culturales. Piden derecho de palabra que muchas veces les niegan. Y cuando logran hablar, como le sucede a la concejala Milady Tovar en el Concejo de Floridablanca, se quedan como la barca de Rabindranath Tagore, remando sola tratando de llegar a la orilla.
Pero aprendieron de Bolívar a no rendirse y comulgan con la obstinación, entendida por Hermann Hesse como necedad, perseverancia y espíritu de lucha.
Están a punto de recoger la cosecha. La Conectante C1-C2 es algo parecido a un proyecto derrotado por la lucha callejera de un grupo de florideños que se propusieron defender y cuidar los cerros orientales.
Una credencial para defender el ambiente
El comité para la defensa de los cerros orientales de Floridablanca es una estructura horizontal.

La concejala Milady Tovar se ha convertido en la líder natural de quienes defienden los cerros
El único cacique es la defensa del ambiente y los cerros orientales. Pero tiene aval, tarjeta de presentación, credencial, una llave para abrir las puertas: La concejala Milady Tovar Cabarique. Ella ha logrado sumar el Congreso y la Asamblea Departamental a la defensa de los cerros.
Milady es el rostro visible del comité. Es el motor que le da impulso al campesino, al joven, al artista, a la vecina y al vecino, pero a base de trabajo y ejemplo.
Es una concejala propositiva y estudiosa. Se hace asesorar de especialistas como una ingeniera civil, una joven ingeniera ambiental y un joven abogado que forman parte de esta lucha.
Por este trabajo, ha recibido insultos, incluso, de algunos de sus propios colegas.
Pero ha hecho de la disciplina su principal herramienta de combate. Ella sabe que solo la constancia y el trabajo proporcionan resultados.
¡Qué nadie más cobre!
Cuando la batalla se haya ganado, definitivamente, los únicos que deben celebrar esta victoria son los integrantes del Comité para la defensa de los cerros orientales de Floridablanca. ¡Que nadie más cobre!
