Con 17 de 19 votos totales, el Concejo eligió este jueves a la abogada Ana María Gandur Portillo, natural de Ocaña, Norte de Santander, como nueva contralora municipal de Floridablanca.
La funcionaria egresó como abogada de la Universidad Libre y posee especialización en derecho público y sociología jurídica. Se desempeñó en la Superintendencia de Notariado y Registro, en la Contraloría de Bogotá y en la Contraloría General de la República y también en la Asamblea Departamental de Santander entre otras dependencias.
La Universidad del Atlántico la seleccionó como parte de una terna de aspirantes conformada, además, por Martha Elena Armella Betancour y Martha Efigenia González Traslaviña.
Una vez realizado el acto de elección, la mesa directiva del Concejo procedió a juramentar a la nueva contralora municipal.
Y cuando le fue concedido el derecho de palabra, la entrante funcionaria empezó por agradecer a Dios y los ediles por la designación y comprometió su palabra con el ejercicio pulcro y transparente de sus funciones como ente encargado de ejercer control fiscal sobre la administración municipal de Floridablanca.
Nota de la Redacción
Bomberos de Floridablanca, tema vedado
La funcionaria electa, este jueves, reemplazará al contralor saliente, Oscar Darío Vásquez, cuyo pecado parece haber sido atreverse a investigar a Bomberos de Floridablanca y abrirle procedimiento fiscal a su directiva por los hallazgos detectados.
De hecho, dos concejales (Junior Sequeda y José Fernando Sánchez), expresaron adjetivos descalificativos contra el funcionario saliente.
Los dos ediles, casi tres, también expresaron públicamente su reclamo airado a la concejala Milady Tovar Cabarique, por haberle sugerido a la contralora entrante que continuara con la investigación a Bomberos de Floridablanca. Prácticamente le dieron a entender a la funcionaria, recién electa, que Bomberos de Floridablanca es un tema prohibido en el Concejo Municipal. ¿También en la contraloría?
Resulta altamente contradictorio que muchos ediles de Floridablanca, cuando hacen uso del derecho de palabra, hablan de la corporación como un espacio, ejemplo de democracia.
Olvidan, algunos corporados, que tanto el Concejo, como la Asamblea Departamental, la Cámara de Representantes o el Senado, son instancias para el debate, no para la conveniencia. O para lo que Aristóteles llamaba el “polemus”, o el debate de altura, argumentado y respetuoso.
Sin embargo, tanto Junior Sequeda como José Fernando Sánchez, se sintieron “heridos” cuando la concejala Tovar Cabarique tocó el tema de Bomberos de Floridablanca.
¿Qué interés hay en huir al debate? ¿Por qué se niegan a que la contralora entrante investigue a Bomberos de Floridablanca?
Lo cierto es que la doctora Gandur Portillo tiene, dentro de sus obligaciones, investigar a Bomberos de Floridablanca, porque Bomberos es un ente que maneja dineros públicos aportados por los florideños a través de la tasa bomberil. Esa es la verdad.
