Ciudad Florida, medio de comunicación abierto a todas las opiniones y completamente independiente, publica la columna de la docente pensionada de la UIS, profesora Blanca Inés Prada Márquez, titulada: No a la guerra, sí a la paz. Esta es la columna:
Blanca Inés Prada Márquez
Siempre he sido defensora de la PAZ, paz para nuestro país, nuestra región y el mundo. Por ello me entusiasmé tanto con los Diálogos de paz en Colombia y escribí mucho al respeto. Y aunque la firma de los Acuerdos fue un triunfo de la democracia que muchos aplaudimos, hoy, sin embargo, la guerra sigue manifestándose en muchas regiones, bien por los grupos alzados en armas que no quisieron vincularse a los acuerdos, bien por otros grupos armados, bien por el maldito narcotráfico que es la mayor desgracia para nuestro país. Hemos lamentado siempre la muerte de tantos líderes sociales, como de excombatientes que se unieron al Tratado de paz, y pedimos siempre a nuestros dirigentes buscar la manera de darle fin a estos asesinatos.
Queremos y luchamos por la paz para Colombia, pero anhelamos también la paz para el mundo. Hoy, guerras como la que el señor Putin le declaró a Ucrania, no afectan sólo a ese país sino al mundo entero y lo grave de esta guerra es que podría desencadenar en una tercera guerra mundial, en una guerra nuclear. Es realmente angustiante ver la cantidad de dinero que los países, incluyendo el nuestro, gastan en ARMAS. Muchísimo más de lo que debían y podrían invertir en Educación, en Salud, en Investigación científica y en Desarrollo del campo. Y lo grave de las armas es que siempre habrá la tentación de usarlas.
Me impresiona mucho ver cómo algunas personas que se dicen de izquierda, y como tales deberían ser amigas de la democracia, se declaren defensoras de Putin, un dictador que ha demostrado ser capaz de “cualquier cosa” con tal de llevar adelante sus planes expansionistas, y que en su país no acepta opositores, ni libertad de prensa. He leído bastante sobre su personalidad, su manera de gobernar y considero que no es una persona de confiar, es un gobernante peligroso para el mundo.
Esperemos de todo corazón que los líderes mundiales logren llevarlo a reconocer su error, a desistir de la guerra y a ayudar a la reconstrucción de Ucrania, país al que admiro mucho por su coraje, valentía y capacidad de luchar por salvar su independencia, así sea a costa de su propia destrucción.
Me uno no sólo al sufrimiento de los ucranianos sino también de los ciudadanos rusos, la mayoría de ellos personas pacíficas, enemigas de la guerra, que no aceptan las locuras de su presidente, pues saben que ellos van a pagar las consecuencias de su atrevimiento. Invito a todos mis compatriotas a reflexionar sobre los desastres a los que puede llevar un gobernante sin escrúpulos y enemigo de la democracia. Y deseo para el país y el mundo un desarrollo integral que nos ayude a ser, más que a tener; que nos permita comprender esta bella frase de Carl Sagan: “Cada uno de nosotros es, en la perspectiva cósmica un ser precioso. Si un ser humano no está de acuerdo contigo déjalo vivir: en cien billones de galaxias, no encontrarás otro igual”. SAGAN. La conexión Cósmica. 1973.
Bucaramanga, marzo 4, 2022.
