Misael Salazar F.
Si hasta este lunes había dudas razonables sobre la pulcritud y transparencia de los escrutinios de la jornada electoral del 13 de marzo, el registrador nacional, Alexander Vega, acaba de enturbiar aún más el panorama.
La decisión del funcionario de recontar todos los votos al Senado, se produce horas después que Álvaro Uribe expresara en su cuenta Twitter que “…no se pueden aceptar los resultados, máxime cuando el petrismo tuvo alta votación en zonas del narcotráfico”.
Y la reacción de Uribe se produce luego que el Pacto Histórico (movimiento liderado por Gustavo Petro), aumentara en tres el número de curules al senado, producto de un chequeo que permitió que el PH recuperara 390.000 votos que no habían sido contabilizados.
La orden de recontar los votos ha generado todo tipo de reacciones este lunes. La mayoría de quienes han expresado su opinión se inclinan por solicitar la renuncia del registrador Alexander Vega, en vista de que no hay confianza de los ciudadanos en la labor de la registraduría.
Otras voces dejan oír su opinión y sus dudas respecto a la cadena de custodia de los votos a escrutar. Piensan que, si hubo tal nivel de dudas y errores en el preconteo y escrutinio de los votos, nadie asegura que las bolsas que contienen los votos, hayan conservado la debida cadena de custodia.
Hay quienes piden reconteo de votos, pero también un cambio de registrador para asegurar la transparencia del proceso. Tampoco han faltado quienes consideran que la orden del reconteo es el inicio de un proceso que culminará con un golpe de Estado, desconociendo los resultados de las elecciones del domingo 13 donde el claro ganador fue Gustavo Petro y el Pacto Histórico.
