Víctor Hugo Parra Reyes (*)
La Santandereanidad son los modos, históricamente determinados como los santandereanos dicen, hacen y representan ante el mundo. Sus atributos culturales son las posibilidades de existencia colectiva elegidas por ellos mismos. Se trata entonces de las posibilidades de existencia legadas por la tradición y conservadas y que cada generación decide repetir en la perspectiva de un destino colectivo.
La identificación de los atributos culturales que conforman el legado del modo de ser santandereano debe partir del propio origen de Santander.
Este video es un aporte de los guías de turismo. Apoyo de Rocío Badillo
Todos los atributos del quehacer fueron confirmados por la Constitución del Estado de Santander que fue sancionada en Pamplona el 11 de noviembre de 1857. La garantía de igualdad de nacionales y extranjeros fue asegurada por el artículo 1 cuando señala: El Estado de Santander se compone de todo hombre que pise su territorio.
¿Cómo pueden esos atributos de la Santandereanidad contribuir al destino de la nación colombiana? ¿Qué nombra la palabra Santandereanidad?

Nombra un conjunto de atributos culturales de los santandereanos, que resultan de la recepción de un legado sesquicentenario y de una crítica que propone un deber ser a las nuevas generaciones.
Entendiendo que no son atributos genéticos, pues cada generación de santandereanos que viene al mundo, tiene que hacerse cargo del legado cultural y decidirse a proyectarlo como una manera cultural de ser ante el mundo.

¿De cuáles atributos culturales hablamos?
Hablamos de unas acciones que los santandereanos de antes y de hoy realizan y transmiten, referidas a la manera de decir las cosas; modos de hacer las cosas y formas de representar las cosas ante los demás.
¿Y dónde queda el folclore santandereano?
La palabra folclore nombra los modos del decir, hacer y representar que ya constituyen costumbres legadas por la tradición, repetida de muchas generaciones de santandereanos. Se trata de los modismos del decir, los hábitos consuetudinarios del hacer y las creencias antiguas del representar.
En tanto atributos culturales legados, no planeados por alguien en particular, son la huella de los santandereanos que ya fueron. En general, los modos folclóricos corresponden a grupos de campesinos observados desde la preparación de comidas, dichos, hábitos cotidianos, fiestas, herencia guane, creencias en lo sobrenatural, devociones religiosas, rituales mágicos, habilidades artesanas, modos de expresión musical. Por todo lo anterior y mucho más, el folclore es una fuente acumulada que debe ser desarrollada como inspiración por las presentes y nuevas generaciones.
(*) Periodista, Director de la revista “Ecos del Chicamocha”
