El entonces gobernador de Santander, Horacio Serpa Uribe, aportó los recursos para el Centro Cultural La Cumbre. Foto: Archivo
Misael Salazar F.
Cada vez que el difunto Horacio Serpa Uribe mira para La Cumbre se revuelca en su tumba.
Cuando se creó la necesidad de construir el Centro Cultural y Recreativo, acudieron al entonces gobernador de Santander para que aportara lo recursos.
El doctor Serpa aprobó la idea. Y tan pronto estuvo listo el proyecto, por órdenes suyas, la gobernación giró a la alcaldía de Floridablanca los 3.500 millones de pesos para que La Cumbre tuviera su Centro Cultural y Recreativo.
Hasta este momento todo parece hecho de acuerdo con la legalidad. De ahí en adelante todo se vuelve turbio, tanto que, después de 12 años y casi 4.000 millones de pesos gastados, todo lo que se puede observar en el barrio más popular de Floridablanca, es una edificación abandonada, una piscina inservible y un monumento a la corrupción.
Lo único que recuerda el alcalde de entonces, Eulises Balcázar Navarro, es el acto protocolar donde se colocó la primera piedra. “Allí estuvo presente el doctor Serpa Uribe y estaba muy contento”, agrega el exalcalde.

Eulises Balcázar Navarro recuerda muy poco, o nada, de la forma como se llevó a cabo el proceso que terminó con el Centro Cultural en ruinas
Pero Balcázar Navarro no sabe si la obra fue licitada o fue asignada a dedo. “Intuyo que se licitó, por el monto”, afirma. Y agrega que de todo se encargó el entonces secretario de Infraestructura, Raúl Cardozo.
Tampoco sabe explicar el exalcalde, por qué la interventoría de la obra se contrató seis meses después de la asignación al Consorcio SERCON. “Intuyo que mientras tanto se encargó de la interventoría la secretaría de Planeación”, responde a la pregunta de quién hizo la interventoría mientras se firmó el contrato con MOVIPETROL SAS.
Néstor Díaz Barrera no responde

Néstror Díaz Barrera brilla por su ausencia. No da la cara
Sabemos, por los informes en nuestro poder, que Néstor Díaz Barrera, alcalde de entones, recibió la obra en el año 2013 y la calificaron como satisfactoria.
Pero no conocemos más nada, por cuanto no ha contestado los mensajes de Ciudad Florida. Queríamos preguntarle cómo es que su administración recibe una obra, como satisfactoria y 3 años más tarde, el alcalde, Héctor Mantilla, procede a cerrarla porque no reúne las condiciones para operar.
¿Quién levantó ese informe para que Díaz Barrera procediera a recibir el Centro Cultural La Cumbre? Tampoco lo sabemos.
Hasta aquí podríamos afirmar que no hubo interventoría, que la administración municipal de entonces no hizo supervisión a la obra y que el informe que supuestamente levantaron, si es que lo levantaron para recibir la obra, no cumplió con las exigencias técnicas necesarias.
¿Qué dice Carlos Roberto Ávila?

Carlos Roberto Ávila dice que cuando dejó la alcaldía, el Centro Cultural de La Cumbre se hallaba operativo
A Carlos Roberto Ávila le correspondió la liquidación de la obra en 2015, dos años después de que Díaz Barrera la recibiera.
El exalcalde tampoco recuerda mucho de aquel procedimiento. Si alcanza a memorizar que dejó la obra funcionando, operativa. “Allí -dice- quedaron 50 niños utilizando la piscina”. “Se había trasladado la Registraduría y Vive Digital”.
Al poco tiempo se enteró que a la obra le habían decretado el cierre preventivo para evitar un accidente debido al mal estado de la construcción.
Próxima entrega
El alcalde que procedió al cierre preventivo, Héctor Mantilla Rueda, concluye que, tanto en los procedimientos legales, como en la construcción de la obra, hubo muchas fallas que al final terminaron con el cierre de la misma.

Héctor Mantilla sostiene que cuando culminó su período, el proceso para recuperar la obra se hallaba en curso. ¿Qué sucedió?
Y agrega que cuando dejó la administración municipal, todo el proceso para ejecutar las pólizas estaba en marcha. ¿”Qué sucedió con la actual administración que debía culminar el proceso” ?, se pregunta. “No sé”, responde. “Habría que preguntarle al doctor Miguel Ángel Moreno”, dice Mantilla Rueda.
