El viceministro de Transporte hizo campaña por Fico y Rodolfo, menos por Petro. Foto: Cambio
Misael Salazar F.
Carlos Eduardo Enríquez Caicedo fue designado el miércoles como nuevo viceministro de Transporte.
Tan pronto se conoció el nombramiento, las redes sociales estallaron en protesta.
La razón, muy sencillo: Si por Carlos Eduardo Enríquez Caicedo fuera, Gustavo Petro nunca hubiera sido presidente.
El hoy viceministro proviene de las filas del partido Conservador, la misma filiación política del ministro de Transporte, Guillermo Reyes.
Durante la contienda electoral hizo una fuerte campaña contra la entonces candidata a Vicepresidenta, Francia Márquez. Se le escuchó decir que el vivir sabroso, que popularizó la hoy vicepresidenta, significaba que mandaba a dormir a los colombianos hasta las 11 de la mañana. Era una forma de desprestigiar a la entonces candidata y fórmula vicepresidencial de Gustavo Petro.
El hoy viceministro de Transporte le hizo campaña a Fico Gutiérrez en la primera vuelta electoral. Junto a su candidato, decía que Petro volvería a Colombia como Venezuela y los demás elementos del discurso uribista contra el hoy mandatario nacional.
Luego, cuando Fico Gutiérrez fue derrotado por Rodolfo Hernández, el hoy viceministro se sumó a las filas del exalcalde de Bucaramanga. El discurso era el mismo: Que Petro iba a acabar con Colombia.

El ministro Guillermo Reyes posesiona al cuestionado viceministro. Foto: Twitter del Ministro
El ahora viceministro de Transporte es hijo de la novel representante a la Cámara por el partido Conservador, Ruth Caicedo, y su padre fue el también conservador nariñense, seis veces parlamentario, Eduardo Enríquez Maya (fallecido de Covid en 2021), quien en su momento fue muy conocido en Floridablanca con el seudónimo de “el pastuso”.
Tan pronto ganó Gustavo Petro y le asignó a Guillermo Reyes el ministerio de Transporte, Carlos Eduardo Enríquez Caicedo le hizo llegar su hoja de vida. Para el hoy alto funcionario, Petro dejó de ser dictador, expropiador y comunista, calificativos con los que buscaban desprestigiar su campaña. “Que todo sea por un cargo”, dirá el hoy viceministro.
¿Y pensar que el ministro Reyes desechó la hoja de vida de Héctor Mantilla Rueda, quien al menos se había anotado con Gustavo Petro en la segunda vuelta?
