Gerardo Castro Pérez
Hoy domingo 2 de octubre de 2022, al marcar el reloj las 8 y 32 minutos de la mañana, pareció que el viento florideño aceleró su tránsito moviendo repentinamente las ramas de los frondosos caracolíes nativos, los pinceles pintores del firmamento dibujaron luto, mientras las acuarelas, témperas y óleos se tornaron grisáceas de tristeza.
Dice así el gestor cultural Carlos Saúl Arenas Duarte: “Carreño fue la luna con su danza la que deshoja nuestros días, el sol con su templanza el que nos hace gravitar entre los años, percepción de eternidad, evocación de un presente en el avatar del arte de la plástica, captación del valor agregado cultural dado en cada pincelada y en cada modelado que inspiró desde su interior cuando apenas iniciaba la pubertad.

Se nos ha adelantado el maestro Jorge Carreño
Fue Jorge el maestro, el pintor y escultor que logró apropiarse del alma del caracolí y la terracota imaginaria. Fue el artista que divaga entre la figura humana y genera el modelo distorsionado dando cumplimiento al diálogo que existe en el interior del ser y la incógnita del infinito.
Maestro de maestros, con su legado artístico de casi 50 años, aportó al engrandecimiento de la identidad florideña y a fortalecer la siempre floreciente cantera de nuevos cultores.
Grande Jorge Carreño, no solo por ser florideño sino por su origen humilde y familiar, por ser descendiente de un padre trabajador y una dama virtuosa, por ser el hermano y confidente, el amigo incondicional, por saber reír ante toda felicidad y alegría alcanzada y saber llorar ante la injusticia y la incomprensión.

Grande Jorge Carreño, no solo por ser florideño sino por su origen humilde y familiar
Maestro Carreño, es el modo más descriptivo para llamar a su vida y a su obra.
En la mente de muchos compartimos su personalidad, sus alegorías y sus conceptualizados temas plasmados en sus producciones artísticas, nos han quedado los olores de los bosques de nuestra florida ciudad, el aroma y el crujir de las hojas secas, la robustez y la textura de los apliques y técnicas escultóricas y ante todo, ese espíritu libre enmarcado en unas botas de obrero y una braga de trabajo debajo de un gran mostacho que poco a poco se transfiguró y se fusionó con una gran y espesa barba blanca.
Jorge, compañero ¡Hasta siempre amigo!
Ahora, por designio del Creador, pincel en mano y caballete al frente, tornasolará figuras celestiales de eterno valor”.
Ciudad Florida le presenta su más sentido pésame a la familia Carreño Pérez y siempre recordaremos a Jorge como buen amigo de esta casa editora.

Condolencias a todos su familiares amigos y conocidos y a la cultura regionales, de sorpresa en sorpresas son el diario transcurso de la vida, lamento mucho, pero es lo de cumplir Hoy fuistes tu mi amigo ,que Dios lo tenga en su santa gloria. Amigo y colega.