El gobernador también rechaza la licencia ambiental otorgada por la CAS. Foto: Archivo
Gerardo Castro Pérez
Es conocido y sabido que el gobernador de Santander, Mauricio Aguilar Hurtado, desde su gobierno, hizo lo posible para que el candidato FICO fuera presidente.
En campaña permitió, o al menos no se dio por enterado, que personas cercanas al uribismo manejaran listados de contratistas de prestación de servicios CPS de su entidad, realizaran telemercadeo electoral, convocaran a reuniones, buscaran «llenar” la plaza Galán y se ejerciera presión psico laboral en contra de quienes no acataran su presunta orden.
Posteriormente y ante la «quemada» de FICO, lo propio hicieron en el Palacio Amarillo a favor del candidato Rodolfo Hernández, siempre machacando la frase: “El guerrillero nunca será presidente».
Ante el triunfo de Gustavo Petro, el gobernador Aguilar asume una posición mediática comprensible. Se lee en muchos de sus tweets. «Hay que hacer sinergia” y «Santander debe trabajar de la mano con nuestro presidente».
El gobernador Aguilar va a Casa de Nariño y sonriente posa y se toma fotos con el guerrillero, ah, perdón, con el señor presidente Gustavo Francisco Petro Urrego. Como quien dice, acá no ha pasado nada. Pide favores, eso sí, solicita agilidad en los giros económicos del Pacto Funcional que acordó con Duque y busca que su visión de desarrollo, con proyectos y todo, sean retomados por el Plan de Desarrollo Nacional, pero mojigatamente cuando llega a Santander, el Gobernador Aguilar:
1) Aprueba, como miembro del consejo directivo de la CAS regional, un proyecto de minería a cielo abierto en San Vicente del Chucurí. En contravía ideológica fundamental del gobierno nacional.
2) Literalmente, tira a la caneca el liderazgo del Departamento en temas como el Catastro Multipropósito, pieza clave de la reforma agraria propuesta por Petro, no le da relevancia,
3) Para el Gobernador Aguilar, no fue importante la apertura de la frontera con Venezuela, acción estandarte en las relaciones internacionales del presidente Petro. Estaba “muy ocupado” y no hizo presencia.
4) En la visita del 4 de octubre a Santander del asesor económico del presidente, Dr Cesar Attilio Ferrari Quine, quien se reunió con los gremios -Cámara de Comercio, industriales, universidades y comerciantes- para disertar y escuchar opiniones sobre «Reforma Tributaria y los Desafíos de la Economía», el gobernador o su gabinete ni por enterados se dieron. Pareciera que al gobernador Aguilar, eso del gobierno nacional no le interesa, él quizás está es más pendiente de cuantos «likes» tienen sus publicaciones en las redes.
5) Conocido, sabido y de comentario generalizado es, que el gobernador Aguilar, después de la elección presidencial presuntamente dio la orden de no renovarle CPS a ninguno de los cerca de 20 contratistas quienes abiertamente apoyaron la campaña de Gustavo Petro, viéndose ello, como odio visceral a quien hoy rige los destinos del país.
Así las cosas, preocupa, que en Bogotá se enteren de la actitud del gobernador en contraposición de las políticas nacionales del nuevo gobierno central, y que durante los próximos quince meses que le quedan de mandato al actual gobierno regional, le sean recortados o sencillamente no girados recursos conllevando a más atraso para Santander.
Aun, cuando lo mejor sería, que las inversiones a proveer prontamente para el Departamento de Santander, fuesen manejadas directamente por los correspondientes ministerios y direcciones de entes descentralizados del orden nacional.
