El exsacerdote Fabio Osorio aspira convertirse en el nuevo alcalde del municipio dulce. Foto: Ciudad Florida
Misael Salazar F.
A primera vista parece el mánager de un equipo de béisbol.
Pero no. Juega fútbol y cuida su equipo desde los tres palos. Practica este deporte y se divierte los fines de semana en la cancha de los profesionales, situada en el sector de La Españolita, por la vía que conduce a Piedecuesta.
Pero el fútbol no es su oficio, es su hobby. Estudió Teología y Filosofía. Fue seminarista y se ordenó de sacerdote. Ejerció en varias parroquias. Buscando la salvación espiritual y humana de sus fieles, se paseó por varios sectores de Floridablanca.
Es muy allegado al sacerdote del barrio La Cumbre. Estuvo en Alares. Es muy conocido en Cañaveral y en el barrio El Carmen constituyó el Banco de Alimentos, una experiencia europea que sirve de puente entre los que tienen algo de sobra y los que carecen de todo. Es algo parecido a lo que los economistas califican como el punto de equilibrio.
La pastoral social
Su trabajo como sacerdote le permitió hacerse a una larga lista de amigos. Y los tiene en el empresariado y en la academia, pero sobre todo en el pueblo, pues trabajó durante 8 años en la pastoral social de Floridablanca.

El exsacerdote Fabio Osorio sueña con un municipio dulce decente. Foto: Ciudad Florida
Intentó dejar huella por cada lugar donde andaba. Esa es la causa del reconocimiento del cual hoy disfruta.
Convencido del proceso de paz
Es muy difícil ubicarlo en la izquierda o en la derecha.
Pero la Filosofía y la Teología, que son sus especialidades, lo condujeron a colocarse del lado del proceso de paz y ha venido impulsando esta iniciativa, convencido de que “…la paz es mil veces mejor que la guerra”.
Cree firmemente en este proceso y lo empuja. Y mientras las aguas corrían en contra de la paz, él la impulsaba y trabajaba para que avanzara. Hoy cree que la batalla puede resultar menos dura, porque el gobierno de Gustavo Petro la asumió como parte de su política de gobierno.
Militante de la Academia
Para un teólogo y filósofo, la academia resulta un refugio ideal.
Trabaja en la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP) y desde allí imparte y comparte su conocimiento, sabiendo que su formación puede significar un aporte para multiplicar el saber.
Pero le queda tiempo para apoyar el proceso de paz, hacer trabajo comunitario, jugar al fútbol y compartir con sus amigos.
Aspira llegar a la alcaldía
El manojo de aspirantes a la alcaldía de Floridablanca consigue otro candidato.
Es que tampoco es ajeno a la política. Su padre, Juvenal Osorio, fue alcalde de 17 municipios de Santander, Matanza y Málaga entre ellos.
Desde que finalizó el 2022 y comenzó el decisivo 2023, aceleró, junto a su equipo, el trabajo para optar a la alcaldía de Floridablanca. Su primera opción es el proceso de recolección de firmas, pero tampoco piensa descartar el apoyo de algún partido que quiera respaldarlo en lo que uno de sus asesores denomina “…el rescate de la decencia en Floridablanca”.
El nuevo aspirante a conducir Floridablanca es el exsacerdote Fabio Osorio, quien colgó los hábitos hace varios años. Hoy, apegado al derecho canónico, sigue asistiendo a misa los domingos, habla con el arzobispo de Bucaramanga y tiene muchos amigos sacerdotes.
Convertirá la Dirección de Tránsito en un instituto pedagógico, antes que un organismo represivo. Desde allí espera lograr cambios significativos en el pensar y actuar de los florideños.
La lucha contra el hambre será otra de sus banderas. Su trabajo en la pastoral social le permitió entender que en Floridablanca hay familias que aguantan hambre. Pero la misma pastoral social le enseñó que el Banco de Alimentos es una herramienta poderosa para combatir este flagelo y no lo pensará dos veces para aplicarlo en su eventual gobierno.
Fabio Osorio cree tener madera, espíritu, honestidad, capacidad y pueblo para convertirse en el próximo alcalde de los florideños. Desde hoy se agranda el manojo de aspirantes a la alcaldía.
