Misael Salazar F.
La multitud que este domingo en la tarde ocupaba el parque de Floridablanca, fue testiga del homicidio de un joven mototaxista venezolano de nombre Oscar Torres, de 29 años de edad.
El hecho lamentable sucedió a eso de las 4 de la tarde en toda la esquina del parque donde se reúnen los mototaxistas venezolanos a ofrecer sus servicios.
El homicida -dicen la mayoría de versiones recolectadas por Ciudad Florida-, se acercó a Oscar Torres a solicitarle un servicio hasta el sector conocido como La Invasión.
“Oscar se negó”, dijo uno de los tantos consultados. “No creyó conveniente ir hasta La Invasión”, agregó el testigo.
Según el relato, la reacción del presunto asesino fue sacar el arma blanca que llevaba consigo y apuñalar a Oscar por la espalda. El joven herido fue trasladado al hospital donde falleció.
Narran los testigos que el presunto culpable regresó al parque luego del hecho y se encontró con la reacción de los mototaxistas venezolanos, unos 40 en total.
Los policías que detuvieron al agresor, lo esposaron y lo protegían, también fueron objeto de golpes por parte de los venezolanos que intentaron aplicar justicia por mano propia.

El parque de Floridablanca fue escenario de una batalla campal. Foto: Ciudad Florida
El resultado fue una batalla campal en pleno parque de Floridablanca. Un hombre, padre de un niño, asesinado. Un grupo de mototaxistas venezolanos queriendo cobrar venganza. Tres agentes de la policía que no eran suficientes para contener a los ciudadanos venezolanos enardecidos por la muerte de su compañero. El puesto de venta de la señora madre del supuesto agresor, ubicado en el parque, quedó reducido a escombros. La familia del detenido tuvo que ser trasladada hasta su hogar en una patrulla de la policía para proteger su integridad.
“Un muchacho trabajador”
Sobre el comportamiento de algunos mototaxistas venezolanos en el parque de Floridablanca, hay muchas quejas.
Pero los testigos dijeron a Ciudad Florida que Oscar Torres era un mototaxista trabajador, muy colaborador, muy atento. Incluso, les parecía increíble que fuera precisamente él, la víctima, porque no tenían quejas de su comportamiento.

Yurimar (blusa roja), esposa de la víctima y la suegra (blusa amarilla), se hallaba junto a otros familiares esperando que les entregaran el cadáver. Foto:Ciudad Florida
En las puertas de urgencias de la clínica Guane encontramos a la familia del joven asesinado. Yurimar, la que fue su esposa, la suegra y el suegro de Oscar, esperaban que les entregaran todo lo que quedó del joven: El cadáver. Expresaron su dolor por la pérdida, “tratándose de una persona trabajadora a la que no le gustaban los problemas”.
Entre quienes esperaban en la clínica se hallaba un señor colombiano con el que Oscar trabajaba. Lamentó su muerte. Dijo que era una excelente persona.
“Eso se veía venir”
Con esta frase, muchos visitantes del parque resumieron lo que sucedió ayer.
Dijeron que no era la primera vez que sucedían hechos como los de este domingo, solo que en esta oportunidad se presentó algo lamentable: La muerte de una persona.

En redes sociales circula esta foto del presunto homicida, quien quedó en manos de las autoridades. Su nombre es Junior Alfonso Escorcia, según testigos.
Recordaron que el parque de Floridablanca es centro del microtráfico, cama de consumidores de doga y habitantes de calle y escenario de prostitución, entre otros. “Y nido de ratas” agregó otro de los consultados, para reafirmar lo que es comentario obligado todos los días: Las ratas que salen y entran de y hacia las madrigueras en que quedó convertido el parque principal del municipio dulce.
La falta de vigilancia, el descuido y la desatención, contribuyen al caos. Pero este domingo superó todos los límites con el asesinato de una persona en todo el corazón del casco antiguo de Floridablanca, donde reina la intolerancia y el desorden.
