Darío Buchenicow Caballero pasó de la drogadicción y la indigencia, a ser electo alcalde de Sabana de Torres. Foto: Semana
Misael Salazar F.
Si hay un ejemplo de superación y resiliencia, se llama Darío Buchenicow Caballero Chiquillo.
Salió de Sabana de Torres siendo adolescente, trabajó en un lavadero de vehículos en Bucaramanga para ganarse la vida y terminó en la indigencia y la drogadicción. Acaba de resultar electo alcalde de su municipio. Su historia es digna de contar porque es un ejemplo de cómo un joven se puede sumergir en la sima y levantarse hasta llegar a la cima.
El miércoles, primero de noviembre, la Registraduría del Estado Civil le entregó la credencial de alcalde electo de Sabana de Torres, a este hombre de 46 años que conoció el mundo de las drogas, terminó en la indigencia, se volvió un vendedor experto y el 29 de octubre de 2023 resultó electo alcalde del municipio donde nació y donde nacieron sus padres y sus hermanos.
Caballero Chiquillo consiguió en las urnas 7.660 votos, equivalentes a 7.660 paisanos suyos que conocen su historia y saben que fue capaz de llegar al infierno y sobreponerse hasta alcanzar la recuperación total y convertirse en ejemplo y motivo de inspiración para muchos.
Su primer trabajo lo consiguió en Bucaramanga en un lavadero de carros. Como apenas tenía 16 años y se había marchado de la casa, como ocurre con miles de jóvenes colombianos, Darío empezó a lavar vehículos en horario nocturno.
No supo a qué horas se enredó con los drogadictos de la capital santandereana. El caso es que empezó fumando marihuana. De allí pasó al perico y al bazuco. Y cuando notó, se hallaba oliendo bóxer como parte de sus “fantasías” noctámbulas.
Sin que lograra percatarse, Darío Buchenicow dio otro salto al vacío tropezando con la indigencia. “Toqué fondo cuando me puse a fumar bazuco”, le dijo el hoy alcalde electo a la emisora Blu Radio.

Este hombre alcanzó a conocer el infierno. Foto: Semana
Le apareció un “santo”
Así como se hundió en la miseria, Darío Buchenicow tuvo la suerte y la osadía para salir del infierno.
Cuenta que Jorge Eliécer Guevara, a quien le lavaba la moto, un día le pidió que se bañara, se cortara el pelo, se vistiera y cambiara de trabajo. “Me llevó a vender pantallas protectoras de televisión”, dice.
Otra vez su vida dio un giro. De pronto, Darío se hallaba en Villavicencio vendiendo Bon Ice, vikingos, rifas, apuestas y minutos de celular.
En 2020, en plena pandemia, regresó a su natal pueblo de Sabana de Torres. Como se había empeñado en ser un próspero comerciante, terminó fundando una empresa de mototaxismo con más de 400 afiliados.
Su historia más reciente

Darío Buchenicow Caballero salió de la drogadicción y la indigencia y se convirtió en alcalde. Foto: Semana
Quizás el más reciente capítulo en la historia de Darío Buchenicow comenzó hace 20 años, cuando tenía 36 de vida.
Culminó sus estudios de bachillerato, conoció a la hoy madre de sus hijos y esposa e hizo su primera incursión en la política.
En 2011 postuló su nombre al concejo de Sabana de Torres y logró la curul. Luego se lanzó a la alcaldía en dos oportunidades y perdió.
Pero el pasado domingo, hace ocho días, este hombre que ha conocido de todo, o casi de todo, logró 7.660 votos, suficientes para resultar electo alcalde de Sabana de Torres.
El resultado, es el premio que casi 8.000 paisanos le dieron a un hombre que bajó al fondo y que gracias a Jorge Eliécer Guevara y a su propio empeño, dio un salto desde la adversidad hasta el éxito humano, familiar y político.
Lo que ha hecho Darío Buchenicow Caballero Chiquillo, es la demostración de que para el ser humano no hay imposibles, sino retos, obstáculos y metas por cumplir.
