Por protestar en Colombia, a los jóvenes los destierran o los amenazan de muerte. Foto: Archivo
En Colombia, entre el 21 de noviembre de 2019 y el 21 de febrero de 2020, ocurrieron las protestas denominadas como “Paro Nacional # 21N” las cuales fueron una serie de manifestaciones consecutivas desarrolladas en varias ciudades del país.
Para el año 2021, las protestas en Colombia, también denominadas estallido social, o simplemente «el estallido», fueron una serie de manifestaciones multifactoriales desencadenadas por el anuncio del proyecto de reforma tributaria propuesto por el gobierno de Iván Duque.
Muchos de los participantes en las protestas fueron perfilados por actores de la extrema derecha y aún continúan siendo amenazados.
Ciudad Florida contactó a una de las jóvenes que, habiendo sido amenazada su participación en los hechos, tuvo que salir del país, y al regresar este año 2023, nuevamente fue ubicada por presuntos paramilitares y para salvar su vida se vio en la obligación de regresar al exilio.
Por razones obvias no damos el nombre de la dama, a quien en este trabajo periodístico llamaremos María, pero sí publicamos la entrevista dada por ella horas antes de embarcarse en el avión rumbo al destierro.
Ciudad Florida: María, ¿por qué se va nuevamente de su amada Colombia?
María: Fueron más de dos años entre Estados Unidos y Europa, siempre lejos de mi familia, de mis seres queridos. Regresé creyendo que al haber un nuevo gobierno ya las cosas estaban calmadas y las aguas nuevamente en su cauce. Pero no, resulta que para esos señores de la extrema derecha somos objetivo militar al equivocadamente calificarnos y que de miembros de la primera línea.

Alos jóvenes que participaron en las protestas del 2019 y 2022, los siguen amenazando de muerte. Foto: Archivo
-C.F.: ¿Acudió usted a las autoridades colombianas a poner en contexto su situación?
-M.: Efectivamente, inclusive mi caso llegó a la Unidad Nacional de Protección UNP, me hicieron una entrevista y me informaron sobre la elaboración de un estudio de riesgo. Pero hasta ahí, los días pasaban y las amenazas continuaban total que, sencillamente, la razón es que, si me quedo en Colombia, me matan. Entonces, mi decisión obligada es, salir del país nuevamente.
-C.F.: ¿Además del suyo, conoce casos similares?
-M.: Sí, y muchos. Es que recordemos que según las Naciones Unidas, fueron más de 40 personas asesinadas durante las protestas, lo que quiere decir, que los enemigos de la izquierda, de los progresistas, son gente supremamente organizada, armada, con poder económico e influencia política.
En los países en donde estuve los dos últimos años coincidí con decenas de connacionales, que al igual que yo, abandonaron su patria para salvar su vida. Ah, y tristemente debo contar que sí ha ocurrido -que yo sepa- de dos personas que fueron deportadas de Estados Unidos y al regresar a Cali, pasó lo que no debió haber pasado. Los mataron.
-C.F.: María, ¿para cuándo cree usted que pueda volver a Colombia?
-M.: No sé, quizás, para cuando el gobierno y los actores armados de derecha y de izquierda logren firmar un verdadero y sólido acuerdo de paz.
