En la parte superior derecha de la Piedra del Sol se observa el daño ocasionado a los petroglifos de allí por el mal uso de una hidrolavadora. Foto: Ciudad Florida
Misael Salazar F.
En días pasados y por orden e indicaciones de funcionario público a establecer, contratistas (CPS) de la alcaldía de Floridablanca, intervinieron la icónica Piedra del Sol utilizando una hidrolavadora industrial que por su alta presión afectó la superficie de la roca y dañó algunos de los petroglifos milenarios inscritos allí.
“La Piedra del Sol hace parte del patrimonio cultural florideño y no es posible que la administración municipal en lugar de preservarla y promocionarla como hito histórico, más bien patrocine la destrucción de lo poco que nos queda en el inventario cultural generador de identidad”, dijo el gestor cultural Ramiro Ramírez.
Por su parte, la directora de la Casa de la Cultura Piedra del Sol, Leyla Paola Rey Avendaño, al tener conocimiento del grave hecho buscó asesoría y apoyo en el Instituto Colombiano de Antropología e Historia ICANH.

Así de deteriorada quedó la icónica Piedra del Sol. Foto: Ciudad Florida
Ciudad Florida conoció que de dicha entidad -ICANH- enviaron a un experto quien realizó el análisis forense del daño histórico ocasionado y se está en la espera de la llegada del informe técnico correspondiente.
¿Cuál es la importancia de los petroglifos?
La importancia de los petroglifos para el estudio de la cultura material y espiritual de los pueblos antiguos es enorme. A veces, sólo los petroglifos pueden dar una estimación de una cultura de la antigüedad, para mostrar la vida de los pueblos antiguos, sus creencias e ideas sobre el mundo.
Los petroglifos de la Piedra del Sol hacen parte de la tipología geométrica y sus figuras, siempre enigmáticas, simbolizan la existencia remota en el lugar, de cultura ancestral desconocida.
Luego de conocer el daño causado a los petroglifos, es necesario decir que si no aportan nada a la cultura florideña, tampoco acaben con lo que tenemos y con lo que nos identificamos.

¡EL ARTE RUPESTRE NO SE DEBE LIMPIAR! La regla No.1 con el arte rupestre es sencilla: no intervenir (no tocar, no limpiar, no aplicar sustancias).