Ciro Ramírez Pinzón (padre) y Ciro Ramírez Cortés (hijo). Foto: Infobae
Misael Salazar F.
La fama del conocido clan boyacense de los Ramírez, parece desmoronarse con la misma rapidez con que alcanzó protagonismo político.
Ahora que el senador del Centro Democrático, Ciro Ramírez Cortés, ha sido capturado y detenido en la cárcel de La Picota, por presuntos actos de corrupción, se recuerda que su padre, el también congresista, Ciro Ramírez Pinzón, corrió con igual suerte.
En febrero del 2007, el padre del actual senador, fue investigado, capturado y condenado a 7 años y seis meses de cárcel, por los delitos de concierto para delinquir y promoción de grupos paramilitares.
La sentencia provino de la Corte Suprema de Justicia, alto tribunal que, también, lo obligó a cancelar una multa de 6.500 salarios mínimos mensuales, equivalente a unos 3.400 millones de pesos.
En esa oportunidad, las investigaciones adelantadas por la Fiscalía General de la Nación, vincularon directamente a Ciro Ramírez Pinzón, con alias “Mi Sangre”, paramilitar desmovilizado del Bloque Central de las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia) y con el narcotraficante Gilberto Saavedra, conocido con el alias de “El Doctor”.
Ciro Ramírez Pinzón fue absuelto seis años después por la Procuraduría General de la Nación, pero nunca pudo deslastrarse de sus vínculos con el paramilitarismo colombiano. Siempre lo vieron vinculado a la parapolítica, hasta el 30 de julio de 2023, cuando falleció.
Seis meses después de su deceso, su hijo, el senador Ciro Ramírez Cortes, fue capturado también por orden de la Corte Suprema de Justicia. Se le acusa de al menos tres delitos: Concierto para delinquir, cohecho e interés indebido en la celebración de contratos.
Una investigación hecha por Semana, señala que Ciro Ramírez Cortés, hijo de Ciro Ramírez Pinzón, habría direccionado contratos del Estado por el orden de los 90.000 millones de pesos a favor suyo y de sus allegados.
Mientras transcurre la investigación, Ciro Ramírez hijo, electo senador con 50.000 votos en el año 2022, es uno de los presos de la cárcel de La Picota, aunque forme parte de los detenidos en el pabellón reservado para los empleados públicos.
