Hoy, la escuela de Rosa Blanca cuenta con techo de cubierta, gracias al esfuerzo y al apoyo del Club Kiwanis
Misael Salazar F.
El próximo domingo, los niños y los habitantes de la vereda Rosa Blanca de Floridablanca, sabrán que, gracias al Club Kiwanis, la escuela Buena Vista cuenta con techo de cubierta.
Y sabrán que Pedro Rincón Duarte y Miguel Méndez, líderes comunitarios florideño, fueron los intermediarios y gestores y quienes mostraron a los integrantes de Kiwanis la importancia de proporcionarle a los niños la alegría del techo para la escuela.
Video: A Rosa Blanca todos están invitados el domingo próximo
Lo que allí sucedió fue un ejercicio de sinergia, donde confluyeron la necesidad de una comunidad, el espíritu solidario de un Club entregado a la obra social y dos líderes que conocían la carencia de la escuela y sabían dónde posiblemente conseguir los recursos para satisfacer la necesidad.

Pedro Javier Rincón Duarte fue uno de los gestores de este logro para la escuela de Rosa Blanca
Pedro Rincón tocó la puerta de Kiwanis. Le dijo a Amanda Gómez Duarte, su presidenta, que en el kilómetro 22, vía Pamplona, en jurisdicción del municipio de Floridablanca, había la posibilidad de realizar una obra social que beneficiaría a unos 25 o 30 niños. Miguel Méndez habita en esta tierra, de manera que conoce bien los problemas de su entorno.
Amanda y los demás integrantes del club fueron al sitio. Se cercioraron de la necesidad de los niños y la comunidad y procedieron a buscar entre 45 y 50 millones de pesos para cumplir con lo que son los objetivos de la organización: Hacer obras sociales donde la comunidad lo requiera.
El domingo es la inauguración de la obra
Como toda buena obra hay que celebrarla, el próximo domingo el Club Kiwanis estará en Rosa Blanca.

Miguel Méndez también aportó esfuerzo y trabajo para conseguir este logro
Habrá olla comunitaria. Y junto a Pedro Rincón Duarte, Miguel Méndez y los niños y sus padres, Kiwanis sentirá la satisfacción de haber dejado su marca social en una vereda del municipio dulce de Colombia.
En lo sucesivo, Amanda y su equipo, sabrán que, en una alejada escuela, construyeron un techo que le brinda sombra a los estudiantes y a los padres de familia cuando se reúnen a discutir el futuro de la escuela, que es el futuro de la comunidad.
La cita celebratoria está pautada para las 8 de la mañana y todos están invitados al encuentro con la solidaridad y el compromiso colectivo de dejar huella por donde quiera que uno pase.
La fiesta es el domingo en Rosa Blanca.
