Salvatore Mancuso contribuirá en la búsqueda de fosas comunes en Colombia. Foto: Archivo
Misael Salazar F
Desde este martes que arribó a territorio colombiano, Salvatore Mancuso se convirtió en el preso más vigilado de Colombia.
Un gigantesco operativo terrestre y aéreo se montó para recibir el vuelo chárter donde el exjefe paramilitar llegó procedente de Estados Unidos, donde pagó 15 años de cárcel.
Dos helicópteros, más un enjambre de policías, guardias e integrantes de los cuerpos de inteligencia, tuvieron a su cargo el operativo que trasladó a Mancuso hasta una celda de 12 metros cuadrados, ubicada en el pabellón de extraditables de La Picota.
Ya en el sitio de reclusión, previamente escogido, 64 guardias bien seleccionados y entrenados por fuerzas estadounidenses, se encargaron de la seguridad del exlíder paramilitar que el presidente Gustavo Petro ha designado como gestor de paz, pero que, al mismo tiempo, puede resultar objeto de cualquier atentado por la información que posee.
En el caso de Mancuso, el operativo de seguridad no tiene por objeto evitar que se fugue, sino impedir un atentado que acabe con la posibilidad de contar con sus aportes al proceso de Paz Total que adelanta Gustavo Petro desde que llegó al gobierno.
Los 64 guardias asignados a su seguridad, tienen esta tamaña responsabilidad. Es como cuidar la joya de la corona.
Cinco anillos de seguridad
Cualquiera que desee llegar a la celda donde se halla Mancuso, sebe superar cinco anillos de seguridad diseñados para resguardarlo.
Es el mismo esquema configurado para cuidar la visita de un presidente de la República a cualquier lugar.
La seguridad se va incrementando, en la medida en nosque se pasa de un anillo a otro. Esto quiere decir que hay cinco filtros hasta que finalmente alguien puede tener acceso a Mancuso.
Alimentación supervigilada
Salvatore Mancuso no puede consumir cualquier comida que llegue a La Picota y menos a su celda.
De hecho, no consumirá la comida que le entregan al resto de los detenidos. La suya será una comida cuidadosamente preparada, supervisada, probada previamente, antes de que llegue al exlíder de los paramilitares.
El objetivo es impedir cualquier intento de envenenamiento al detenido en La Picota.
El gobierno de Gustavo Petro no quiere correr el mínimo riesgo con este gestor de paz, protagonista de uno de los episodios más oscuros y sangrientos en la historia colombiana.
La llegada de Mancuso a Colombia, coincide con el hallazgo de unas 4.000 bolsas con restos de personas asesinadas o desaparecidas en esa época violenta que vivió Colombia, donde los paramilitares (Mancuso entre ellos), fueron protagonistas.
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