Conversatorio en homenaje al médico Carlos Toledo Plata, asesinado hace 40 años. Foto: Ciudad Florida
Nota de Redacción
El evento, con la presencia de quien fuera la esposa del médico Toledo Plata, la señora Ligia Flórez de Toledo, y su hijo Carlos Francisco Toledo Flórez, fue llevado a cabo el pasado viernes en la Casa del Libro Total.
La organización estuvo a cargo del Círculo Amigos de Bucaramanga y Santander de Diego Sáenz & David Ávila.
Fue hace 40 años -10 de agosto de 1984- cuando en horas de la mañana, frente a su casa en el barrio Provenza, fue asesinado por dos sicarios -agentes del estado- el médico Carlos Toledo Plata.
Toledo Plata, oriundo de Zapatoca, fue un entusiasta político militante de la Alianza Nacional Popular ANAPO, habiendo ocupado las dignidades de concejal, diputado y representante a la Cámara por Santander. También ocupó el cargo de profesor en la Facultad de Salud de la Universidad Industrial de Santander, UIS, y junto a, entre otros, Álvaro Fayad, Jaime Bateman Cayón, Iván Marino Ospina, Carlos Pizarro León Gómez y Rosemberg Pabón, fundaron en 1973 el “Movimiento 19 de Abril” M-19.

Carlos Francisco Toledo Florez, hijo del inmolado médico Carlos Toledo Plata, interviene ante los asistentes al homenaje junto a Diego Sáenz y David Ávila organizadores del evento. Foto: Ciudad Florida
La cita en la Casa del Libro Total fue cumplida disciplinadamente por los invitados, y en el acto intervinieron camaradas, viejos amigos y conocidos del “Comandante Toledo”, quienes con emoción, nostalgia y pasión, uno a uno, recordaron historias de vida revolucionaria ocurridas en aquella convulsionada época cuando los colombianos estaban sometidos al “Estatuto de Seguridad” promulgado por el presidente Julio César Turbay Ayala y a través del cual, sin compasión, a diario, las fuerzas del estado violaban los derechos humanos y el derecho internacional humanitario.
Intervinieron en el conversatorio convocado para homenajear la memoria de Toledo Plata, el periodista y propietario del diario El Frente, Rafael Serrano Prada, Efraín Gómez, Severiano Cala Toloza, el médico Jaime Calderón, Juan de Dios Tarazona, Esperanza Valbuena, Jorge Castellanos Pulido, Jaime Montañez Flórez y el periodista Gerardo Castro Pérez.

Comandante Carlos Toledo Plata en su época de integrante fundador del M-19. Foto suministrada
Coincidieron los oradores en la figura humanista de Toledo Plata, haciendo remembranza de su probada sensibilidad social como profesional destacado de la medicina, fiel cumplidor del juramento hipocrático y salvador de vidas.
¿Por qué un médico prestante de la capital santandereana incursionó en la guerrilla?
A lo que uno de los presentes respondió: “Teorizar al respecto nos ocuparía escribir un libro. Puedo resumir así, efectivamente el doctor Carlos Toledo Plata era persona económicamente solvente, propietario de importantes bienes, entre ellos, la Clínica Santander, el Centro Médico Popular, el Centro de Rehabilitación Infantil San Juan Bautista para niños discapacitados y el Centro Médico Popular de Piedecuesta. Igual como lo fueron solventes económicamente Simón Bolívar, Fidel Castro, el Che Guevara, Carlos Pizarro, Pancho Villa, el cura Camilo Torres, en fin, solo quienes de verdad aman su patria, quieren a la gente y sufren por la injusticia social, tienen la valentía de tomar tal decisión y hasta ofrendar sus vidas”.
Y agrega el disertador: “han transcurrido 40 años y quienes conocimos y compartimos con Toledo, aún lo recordamos en su quehacer político fijando posiciones altruistas como concejal de Bucaramanga siempre defendiendo lo público; lo recordamos en su faena galena atendiendo pacientes de escasos recursos sin cobrarles consulta y regalándoles las medicinas; lo recordamos como genuino líder social gestionando la construcción y adjudicación de viviendas para los más pobres; y con traje camuflado y pertrechos, lo recordamos como el hombre bueno que fue capaz de desprenderse de privilegios para luchar por la búsqueda de la igualdad social”.
Finalizado el evento en la Casa del Libro Total, algunos de sus asistentes se desplazaron a compartir en el afamado Café Cervantes (calle 36 con carrera 12) y allí continuó la tertulia cuyo contenido logró, teóricamente, traer al presente la imagen de alguien quien dejó huella imborrable para los anales de la historia colombiana: el médico Carlos Toledo Plata.
