Cepitá, hermoso municipio vigilado por el gran Cañón del Chicamocha. Foto: Fotopaises.com
Misael Salazar F.
Muy cerca del área metropolitana de Bucaramanga, vigilado por el gran Cañón del Chicamocha, se halla el municipio santandereano de Cepitá.
Esta, su cercanía con la maravilla natural que es el gran cañón, convierte este pueblito en un atractivo muy importante para el turismo interno y externo.
Otro de sus atractivos, es que se ubica justo en el límite entre tres provincias de Santander: García Rovira, Soto y Guanentá.
Su relativa cercanía con Bucaramanga, se entiende porque Cepitá limita con los municipios de Santa Bárbara, Guaca, San Andrés, Curití, Aratoca y Piedecuesta.

Muy cerca de Cepitá se halla el gran Cañón del Chicamocha. Foto. Archivo
Si hablamos en términos estrictamente gastronómicos, debemos afirmar que Cepitá es un municipio con una gran riqueza caprina, una de las especialidades de Santander cuando nos referimos a la comida típica.
Y si necesitamos un motivo adicional para visitar este hermoso pueblito santandereano, recordamos que entre el 26 y el 28 de diciembre se celebran las ferias y fiestas del retorno, motivo especial para que muchos de sus hijos, dispersos por Colombia y el mundo, regresen a las entrañas de esta joya vigilada por la majestuosidad de una maravilla natural que conocemos como el gran Cañón del Chicamocha.

Panorámica de Cepitá. Foto: Archivo
Ciudad Florida tuvo acceso a este pintoresco pueblito, gracias a un cepiteño, el psicólogo Hernando Niño Quiñonez, integrante del equipo humano que vela y cuida la salud mental de los pacientes de los hospitales Psiquiátrico San Camilo y San Juan de Dios de Floridablanca.
Hernando no soportó la tentación de que dejáramos por fuera de esta sección a su pueblo natal, su cuna y la de sus ancestros, lugar donde han nacido muchos santandereanos, unos ya idos, otros aún vivos, contribuyendo con la grandeza y la historia del pueblo erigido en parroquia con el nombre de Nuestra Señora del Rosario de Cepitá.
