Donald Trump se posesiona hoy como el presidente No 47 de los Estados Unidos. Foto: France 24
Misael Salazar F.
A las 4 en punto de la madrugada de este miércoles, 6 de noviembre, se movió la cuenta X de Javier Milei. El presidente argentino felicitaba a Donald Trump por lo que calificó como una contundente victoria.
Pero antes que Milei, muchos mandatarios del mundo entre ellos Nayib Bukele (El Salvador), Enmanuel Macrom (Francia), el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, el presidente de Ucrania, la primera ministra italiana y muchos otros líderes mundiales, expresaron su felicitación por la contundente victoria del magnate inmobiliario.
Quienes han mantenido la prudencia son los líderes de la izquierda latinoamericana como Lula Da Silva, Gustavo Petro y la mexicana Claudia Sheinbaum.
Al cierre de esta nota periodística, los escrutinios registraban 277 colegios electorales a favor de Donald Trump, contra 224 de Kamala Harris. El republicano necesitaba 270 votos electorales para proclamarse vencedor y ya alcanzó la barrera, por lo que se ha convertido en el presidente estadounidense No 47 de la historia.
Pero los republicanos no solo han arrebatado a los demócratas la presidencia de los Estados Unidos. El partido de Biden, Clinton y los Obama, también perdió la cámara alta (Senado) y los republicanos amenazan con continuar controlando la cámara baja, es decir, la Cámara de Representantes.
Donald Trump también se convierte en el mandatario estadounidense que derrota a dos mujeres demócratas aspirantes a la presidencia: Hillary Clinton y Kamala Harris.
Trump, que recupera la presidencia tras perder con Joe Biden, logra el éxito en base a un plan de gobierno centrado en tres pilares: La promesa de poner fin a la guerra de Ucrania, la lucha contra los inmigrantes ilegales y el ofrecimiento de recuperar el orgullo de la nación que aspira y espera seguir consolidando como la primera potencia mundial.
Por ahora, el magnate inmobiliario acaba con el sueño de los demócratas de continuar controlando la nación más poderosa del mundo y derrota la posibilidad de que Estados Unidos tuviera como presidenta a la primera mujer, a la primera mujer negra y a la primera mujer descendiente de inmigrantes.
La derrota demócrata de este martes, fue tan contundente como la victoria de Donald Trump.
