Libia Caballero junto a sus dos hijos con discapacidad visual. Ella es una de las despedidas del hospital de Floridablanca: Foto suministrada
Misael Salazar F.
Todos los días, casi aclarando, una mujer de mediana edad llega al Hospital San Juan de Dios de Floridablanca a comenzar su trabajo como asistente contable.
Pero su jornada laboral comienza mucho antes. Se levanta sobre las 4 de la mañana, porque tiene que preparar el desayuno y el almuerzo de sus dos hijos con discapacidad visual. Adicionalmente debe proporcionarles la medicina y dejarles una lista con las tareas que deben ejecutar en el transcurso del día. Solo cuando ha cumplido con esa responsabilidad, sale de su casa en el barrio Nuevo Villabel para dirigirse al hospital.
Es Libia Caballero una florideña berraca, echada para adelante, trabajadora del principal centro hospitalario de Floridablanca, madre cabeza de hogar y cuidadora de sus dos hijos con discapacidad.

Muchas personas valoran la capacidad de resiliencia de Libia Caballero
Muy pocas personas conocen todo lo que tiene que hacer esta mujer. Pero llega al centro asistencial con una carga de optimismo que contagia. Sabe que no hay tiempo sino para continuar con la tarea diaria, porque la asumió desde hace 18 años, cuando su entonces esposo y padre de sus hijos, decidió abandonarlos y continuar solo su camino.
Desde entonces se echó encima la responsabilidad, sin ataduras, sin espacio para lamentaciones, con optimismo, “convencida que Dios pone pruebas, pero también proporciona energías para superarlas”.
Es que Libia asume su papel con una naturalidad casi extrema, sin dejar espacio para el cansancio, sin arrepentimientos, sin permitir una rendija para los lamentos. Lo suyo es buena vibra, serenidad absoluta, con la tranquilidad necesaria para navegar, a veces, en aguas turbulentas.
Lo de Libia Caballero es un ejemplo de resiliencia, capacidad y optimismo frente a lo que para otros pudiera ser una carga demasiado pesada.
Libia es un digno ejemplo

Hernando Niño Quiñonez es un psicólogo que trabaja en el Hospital San Juan de Dios.
Conoce a Libia Caballero desde hace muchos años.
“Ella es una mujer muy valiente, guerrera, muy fuerte, sabe enfrentar los problemas con una serenidad absoluta”, afirma. Tiene mucha paciencia para atender la gente y enfrenta su día a día con mucho optimismo”.
-Ella -agrega el profesional de la psicología- es ejemplo e inspiración para muchas personas”.
“Asy-es ha sido mi soporte”
Libia Caballero -como muchas madres cuidadoras de Floridablanca y como muchas personas con discapacidad-, solo tiene palabras de agradecimiento para Asy-es y su rostro visible, la profesora Ana Galeano, quien también es madre de una persona con discapacidad.
-Gracias a la profe Galeano y a Asy-es -dice Libia-, mi hijo lleva adelante un emprendimiento, se gana algo para sus gastos mínimos y puede sentirse una persona útil a la sociedad.

Asy-es nació de la mano de la profesora Ana Galeano para impulsar los emprendimientos en favor de las personas con discapacidad.
“Ella, la profe Galeano y Asy-es, han sido como un soporte para mí y para Arnold Stit Gómez Caballero y Jáurigen Alder Gómez Caballero, ambos con discapacidad visual, diabetes tipo 1 y una enfermedad huérfana y degenerativa que se llama Wolfram”.

Asy-es se ha convertido en el apoyo que necesitan las personas con discapacidad en Floridablanca
Pone de resalto, la señora Libia, que Asyes y la profesora Ana Galeano, son quienes en Floridablanca han cuidado y cuidan y velan por las personas con discapacidad, promoviendo el emprendimiento como una forma de dignificarlos, hacerlos sentir útiles a la sociedad y contribuyendo con el sustento de estas familias.
