Misael Salazar
Con el ejecútese a la ley del divorcio exprés o unilateral por parte del presidente Gustavo Petro, Colombia acaba con una vieja costumbre medieval de más de 130 años.
A partir de este viernes 3 de enero, un colombiano o colombiana no necesita del consentimiento de su pareja o de sus padres para divorciarse. Con la sola voluntad basta. El nuevo instrumento jurídico contempla que la voluntad de una de las dos partes de la pareja, es suficiente para solicitar ante un juez el trámite de divorcio.
La solicitud de separación debe estar acompañada de una propuesta del demandante, acerca de cómo se van a distribuir el patrimonio familiar y cómo van a manejar lo relacionado con la patria potestad de sus hijos, en caso que los hubiere.

La novedosa ley fue propuesta al congreso colombiano por Jennifer Pedraza, representante santandereana en la Cámara. La misma congresista dijo que se trató de una larga lucha en defensa de la mujer colombiana que se hallaba indefensa frente a la ley a la hora de aspirar su independencia a través del divorcio. Agregó Pedraza, que la aprobación fue posible luego de 8 intentos en el congreso y gracias a que aproximadamente el 30% del actual congreso colombiano es ocupado por mujeres.
Otro dato importante es que en la actual legislación colombiana, existen 9 causales de divorcio. El exprés o unilateral se convierte en la décima causal de divorcio, pero no necesita pruebas. Solo la voluntad de una de las partes, lo que coloca a Colombia como uno de los países vanguardistas en esta materia.
Jennifer Pedraza, junto a otra representante, fueron las congresistas ponentes del proyecto de ley. Conocida su posición feminista, libró una dura batalla en el congreso hasta lograr aprobar lo que sus colegas no habían alcanzado en 8 intentos anteriores.
