Gerardo Castro Pérez
La historia nos muestra que son varios los gobiernos que han intentado hacer la paz con el Ejército de Liberación Nacional ELN, y ella misma nos demuestra que todo intento ha sido en vano.
Entre los años 1974 y 1975, siendo presidente de la República Alfonso López Michelsen, las Fuerzas Armadas desarrollaron la operación militar “Anorí” que acosó al ELN proponiendo el Comando Central COCE entregarse a cambio de amnistía. El proceso no prosperó.
Más adelante, entre los años 1990 y 1994, siendo presidente César Gaviria, hubo mesas de negociación con el ELN en Caracas y México. Estas fueron suspendidas cuando la guerrilla secuestró a Argelino Durán Quintero y este murió de un infarto en cautiverio.
Ya en la presidencia de la República Ernesto Samper Pizano (1994-1998) quiso entablar diálogo con el ELN, pero para ese momento la guerrilla fundada por Fabio Vázquez el 4 de julio de 1964 estaba en alzada, época dorada, y no mostraron ningún interés de conversar con el gobierno de turno.
Con Andrés Pastrana se reanudaron encuentros exploratorios que al final no cuajaron porque para ese momento el ejecutivo nacional estaba concentrado en el proceso con las FARC y su prioridad era la zona de distención en San Vicente del Caguán.
Durante los gobiernos de Álvaro Uribe hubo algunos borradores de intención de diálogo los cuales no fueron consolidados ya que la prioridad del presidente estaba centrada en los acuerdos con los paramilitares y la mesa de negociación en Santa Fe de Ralito.
Con Juan Manuel Santos durante el transcurrir del año 2013, el ELN inició proceso de diálogos exploratorios anunciando instalación de mesa oficial en Quito Ecuador en el año 2017.
Durante el cuatrienio de Iván Duque nunca hubo voluntad de paz por parte del gobierno, habiendo sido su perfecta excusa de negativa de diálogo, el atentado a la Escuela de Cadetes de la Policía en Bogotá por parte del ELN.
Posesionado Gustavo Petro en la presidencia de la república, anunció diálogo con el Ejército de Liberación Nacional y por supuesto que para el imaginario colectivo su efectividad podría ser positiva.
Sin embargo, los hechos están demostrando es, que el ELN en cuanto a negociaciones de desarme da un paso para adelante y dos pasos para atrás. Hoy el presidente Gustavo Petro congela el diálogo que se venía desarrollando en Cuba y Venezuela, argumentado que “lo que ha cometido el ELN en el Catatumbo son crímenes de guerra”. Y finaliza diciendo el presidente: “Se suspende el proceso de diálogo con este grupo, el ELN no tiene ninguna voluntad de paz”.
