Hasta Sergio Fajardo, sin ser del Verde, forma parte de la lucha interna del partido. Collage: Ciudad Florida
Misael Salazar F.
Alianza Verde, uno de los partidos que apoyó la candidatura presidencial de Gustavo Petro, es una colectividad dividida en tres toletes que parecen irreconciliables.
Luego de la reunión del pasado miércoles, donde se suponía que el partido se iba a dividir en dos pedazos, la Alianza Verde terminó fraccionada en tres grupos con intereses muy distintos.
En un tolete quedaron los que siempre han apoyado al presidente Gustavo Petro y lo seguirán haciendo.
En otra esquina quedan los liderados por la senadora Angélica Lozano, a quien acusan de estar preparando la división del partido para que la fracción antipetrista asuma a su esposa, Claudia López, como candidata presidencial.
Y en el tercer lote quedan los ninis, es decir, los que no quieren nada con Petro, pero tampoco quieren que Claudia López se quede con lo que queda después de la división.
En síntesis, los verdes andan totalmente fraccionados.
A finales de marzo habrá otra reunión para tratar de consolidar la división. Pero es probable que la división no prospere, aunque eso no significa que se consolide la unión.
La realidad hoy es que la Alianza Verde no es más que una colectividad partida en tres pedazos y la torta está dividida entre petristas, seguidores de Claudia López y quienes no quieren ni a Petro ni a la exalcaldesa de Bogotá, sino a Sergio Fajardo u otra figura presidencial que se incline más hacia la derecha.
Mientras todo esto sucede, Carlos Ramón González, fundador del partido y quien salió del gobierno luego del monumental escándalo del robo en la Unidad Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres (UNGRD), se halla en el ostracismo político. Hay quienes dicen que se radicó en el exterior.
Su esposa, Dana Leal, acaba de renunciar a un alto cargo nacional en el SENA. Según sus propias palabras, continuará la batalla política desde otros senderos, pero hay quienes sostienen que quizás se marche al exterior junto a Carlos Ramón González.
Mientras se decide el futuro del Partido Alianza Verde, Carlos Ramón González y Dana Leal están citados a los tribunales para que respondan por un pleito ocasionado por un préstamo que hicieron a un comerciante de la Mesa de los Santos. El beneficiario del crédito los demandó y, según La Parrilla, tanto Carlos Ramón, como su esposa, están citados a indagatoria.
Lo que parece cierto es que el partido Verde, que ha jugado papel estratégico en varias contiendas electorales y que cuenta con un significativo número de congresistas, atraviesa quizás la más profunda de sus crisis internas y las probabilidades de resurgir del caos parecen muy lejanas.
Pero en política todo es probable.
