La tasa de seguridad ha generado una gran polémica. Estos son algunos de los actores. Collage: Ciudad Florida
Misael Salazar F.
Como es obvio, el mandatario departamental, Juvenal Díaz Mateus, defiende la tasa de seguridad con la cual aspira mejorar las vías, adquirir cámaras de seguridad e invertir en equipos, todo con el fin de mejorar los índices de seguridad en el departamento.
Pero a la propuesta del gobernador le han salido contradictores, lo que ha generado una dura polémica y un constante intercambio de acusaciones e incluso descalificaciones.
Dos ciudadanos barranqueños recusaron a los 19 diputados de la Asamblea Departamental, impidiendo que se produjera el segundo debate donde se votaría el proyecto. Ello generó que se aplazara la discusión y la votación en plenaria.
El representante a la Cámara, Cristian Avendaño, también agitó el candelero. Radicó una segunda recusación contra los 19 diputados y agravó la situación de la tasa de seguridad.
La primera consecuencia es que la discusión, el debate y la votación quedaron aplazados en la Asamblea Departamental, hasta que la Procuraduría resuelva las recusaciones.
Mientras tanto, el gobernador y el representante cruzaron declaraciones. Se lanzaron dardos. Se respondieron uno a otro, todo por la tasa de seguridad.
Díaz Mateus dijo en una entrevista que las recusaciones interpuestas carecen de argumentos y dejó claro que se trata de intentos por prolongar el debate y alargar una estrategia que, a su juicio, ayudará a luchar contra el flagelo de la inseguridad.
Avendaño respondió que todo el malestar del mandatario departamental estriba en que aspiraba aprobar la tasa de seguridad a pupitrazos, vía expres y sin el debate necesario.
A la tasa de la seguridad le falta debate
En medio del enfrentamiento entre el gobernador y el representante Avendaño, surge una opinión más conciliadora: la del diputado Giovanni Leal.
Leal fue el único que votó en contra del proyecto de ordenanza en el seno de la Comisión de Hacienda de la Asamblea Departamental.
Pero el del partido Verde no es un opositor acérrimo a la tasa de seguridad. “Me parece que a la propuesta le falta debate y más socialización y difusión por parte de la gobernación”, dice.
Puso de resalto el diputado, que, producto de las opiniones y observaciones, al proyecto se le han venido agregando cambios significativos. Con ello demuestra que el debate es necesario y que escuchar más actores, lo que hace es enriquecer la propuesta.
Puso un ejemplo Giovanni Leal: los estratos 1, 2 y 3, conforman casi el 70% de la población del departamento, lo que implica que ese porcentaje quedaría exento del pago de la tasa. Lamentó que no se le haya explicado claramente este aspecto a los actores involucrados en el tema, incluyendo a los potenciales aportantes y potenciales beneficiarios del proyecto de ordenanza.
Otra observación del diputado Leal: Hay cifras claras de la ONU, acerca de lo vulnerable de regiones como el Magdalena Medio desde el punto de vista de la seguridad. Ese, a su juicio, sería un buen argumento en función del proyecto.
Pero también señaló que hay un crédito aprobado para la seguridad y cree que aún se está ejecutando por parte de la gobernación. Considera que debe conocerse el estado de ejecución de dicho crédito para poder saber cómo se va a ejecutar el recaudo proveniente de la tasa de seguridad.
La conclusión del diputado Leal es que al proyecto de ordenanza le falta mucho debate y mucho enriquecimiento producto del análisis sosegado y tranquilo.
Tan convencido está de lo exitoso que puede resultar el debate, que incluso pudiera cambiar su opinión y su voto sobre la ordenanza, que en este momento son negativos.
