Carlos Gutiérrez Cepeda fue hallado muerto en su casa de habitación del casco antiguo de Floridablanca. Foto suministrada
Misael Salazar F.
A las 11 de la noche de este viernes, 4 de julio, los habitantes del parque principal de Floridablanca se podían contar con los dedos de la mano: dos recicladores hurgando las bolsas del aseo, dos perros que los acompañaban, un vendedor de tinto ubicado en el atrio y el autor de esta nota periodística.
Mientras me tomaba el último tinto del día, al filo de la medianoche, el vendedor de la popular bebida colombiana me increpó de forma directa y sin muchas vueltas. Parecía impaciente.
¿Sumerced conoció a Carlos Gutiérrez?
-Si señor le respondí. Vengo de su casa, acaban de trasladar su cuerpo sin vida al departamento de Medicina Legal.

En su casa de habitación, visiblemente decorada, hallaron muerto a Carlos Gutiérrez Cepeda. Foto: Ciudad Florida
– ¿Dios, ¿qué le pasaría? Él venía todas las noches, o casi todas las noches a comprarme café o chocolate. Luego de iba a dormir.
El comentario del tintero era el de muchas personas que asistieron a la vivienda de Carlos Gutiérrez a esperar que funcionarios de la Dijin y la Policía Nacional hicieran las experticias del cadáver y trasladaran su cuerpo a Medicina Legal. “Era una persona muy popular, muy auténtica, dueño de una personalidad muy especial”, decían.
Lo hallaron muerto

Funcionarios de la Dijin se encargaron de las experticias y traslado del cadáver. Foto: Ciudad Florida
Carlos Gutiérrez vivía en una casa ubicada en la calle 6 con carrera 10 del Casco Antiguo de Floridablanca. Habitaba solo y su dormitorio se hallaba en el segundo piso de la vivienda.
En la parte baja tenía un local comercial dedicado a la venta de disfraces de muchos colores. Incluso su vivienda toda, lucía una decoración alegre, con utensilios vistosos de uso frecuente en desfiles y reinados. Es que Carlos Gutiérrez llamaba la atención hasta por su manera alegre y original de vestir.
Como era muy atento y conversador, sus vecinos notaron que este viernes no abrió el local y no se le vio durante todo el día.
Preguntaron por todos lados y nadie sabía nada. Lo gritaron desde la calle y nadie respondía. Empezaron a sospechar que algo había sucedido y sobre las 7 u 8 de la noche dieron aviso a la policía.
Cuando los representantes de la autoridad arribaron a la residencia, muy particularmente decorada, llamaron a un cerrajero para que abriera la puerta para poder acceder al interior de la vivienda.
Una vez adentro, ascendieron al segundo piso y confirmaron las sospechas de los vecinos. Hallaron el cuerpo sin vida de Carlos Gutiérrez Cepeda.
Los especialistas de la Dijin no soltaron prenda. Es usual en ellos. Pero quienes tuvieron acceso, expresaron que el cuerpo de Carlos estaba hinchado y no supieron dar el diagnóstico sobre las razones de su fallecimiento: Eso le corresponde a Medicina Legal.
Un personaje muy popular en Floridablanca

Su vestuario llamativo era una de sus características . Foto suministrada
Carlos Gutiérrez Cepeda no era cualquier habitante de Floridablanca, ni su particular manera de vestir era lo único que llamaba la atención.
Solía frecuentar el asilo Juan Pablo II, ubicado en una esquina del parque y mientras la Dijin preparaba su cuerpo para el traslado, supimos de su relación íntima con el albergue.
Un vecino muy allegado al hoy difunto, dijo a Ciudad Florida que Carlos Gutiérrez ya había cancelado o estaba cancelando en el asilo el derecho a vivir allí cuando cumpliera los 65 años de edad. Tenía 64 cuando lo sorprendió la muerte y aspiraba radicarse en aquel lugar donde muchos colombianos pasan los últimos días de su vida.
Pero hay otro motivo para explicar la querencia de Carlos Gutiérrez con el asilo, donde quería esperar su tránsito hacia otros mundos.
Carlos Gutiérrez Cepeda era sobrino de las conocidas señoritas Gutiérrez y del sacerdote Carlos Gutiérrez Gómez, quienes donaron el lote y contribuyeron con la construcción del Asilo Juan Pablo II-Calos Gutiérrez Gómez.
El momento en que la Dijin saca el cuerpo de Carlos Gutiérrez y lo traslada a la sede de Medicina Legal
De sus padres, uno de ellos hermanos de los Gutiérrez, Carlos heredó la pensión de la cual disfrutaba y su profunda cercanía con la familia Gutiérrez Gómez, fue la que convirtió a Carlos Gutiérrez Cepeda en un florideño defensor del municipio. “No pocos políticos fueron demandados por este popular ciudadano, quien defendía su tierra como pocos”, expresó uno de sus allegados.
Vena artística
Carlos no fue un artista consumado. Pero su forma de vestir y ser, su llamativo atuendo y su facilidad de expresión, hicieron posible que participara en varios programas de muy popular aceptación entre los colombianos.
De joven formó parte del elenco de Sábados Felices. Pero también participó en Factor X, Yo me Llamo y muchos otros espacios de farándula, humor o en reinados especiales, porque también era un activista y gran defensor de la comunidad LTGB.
Los florideños notarán desde hoy la ausencia de Carlos, porque era imposible que pasara inadvertido. Sus trajes llenos de colorido, su formación intelectual y su amor por Floridablanca, dejan huella en esta tierra, porque la familia Gutiérrez, a la cual pertenecía, se halla metida en el mero tuétano de este, el municipio más dulce de Colombia.
