El líder del Centro Democrático y su partido, atraviesan por un momento difícil de cara a los procesos electorales que se avecinan. Foto: Caracol Noticias
Misael Salazar F.
El lio judicial que acaba de colocar en prisión domiciliaria al todopoderoso expresidente colombiano, Álvaro Uribe Vélez, está muy lejos de concluir, pero los efectos de la medida judicial de primera instancia dejan al exmandatario con un ala herida y a su partido sin aire para enfrentar tres procesos electorales considerados fundamentales para el país: Las elecciones interpartidistas, las elecciones legislativas de marzo 2026 y las elecciones presidenciales del mismo año.
Lo que viene en este mediático proceso obliga a los colombianos a tomar palco desde ya, porque el proceso de apelación de la medida proferida por la juez Sandra Heredia ya es un hecho.
Entre el 10 y el 11 de agosto, la defensa del expresidente radicará la apelación respectiva ante el Tribunal Superior de Bogotá.
Ello implica que, tanto el líder de la derecha colombiana, como su partido, tendrán que dedicarse de lleno a su defensa en la segunda instancia y lo deben hacer en pleno periodo preparatorio de las elecciones interpartidistas previstas para el 26 de octubre, fecha fijada por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
El tiempo que Uribe Vélez y su partido debían dedicar a preparar la consulta interna, deben ahora invertirlo en la apelación de la sentencia que acaba de anunciar y fallar la juez Sandra Heredia.
¿Cómo afecta la sentencia a Uribe Vélez y a su partido?
Una cosa es enfrentar el proceso interno y la precampaña legislativa y presidencial con Uribe Vélez activo, en la calle, sin la mácula de la sentencia en contra y otra, muy distinta, es enfrentar dicho proceso con 12 años de presidio domiciliario, una multa milmillonaria y una inhabilitación política de 8 años.
Antes de la crucial sentencia de la juez Heredia, el Centro Democrático jugaba a las elecciones legislativas de marzo próximo y a las presidenciales de mayo -2026, con Álvaro Uribe Vélez como el gran hombre de orquesta que es y que ha sido.
Debatía el partido fundado por el hoy acusado y sentenciado, sobre la posibilidad de incluir al expresidente en el puesto 25 de una lista cerrada al Senado, partiendo del supuesto que dicha estrategia contribuiría a que el exmandatario impulsaría la lista en busca de elegir la mayor cantidad de senadores de ese partido.
En caso de que esa no fuera la estrategia, el exmandatario colombiano jugaría como una fórmula vicepresidencial de su partido, incluso del candidato de la derecha, lo que, en teoría, dado su liderazgo, contribuiría a la victoria de la formula por él integrada.
Un líder herido, un partido sin aire
Lo que acaba de ocurrir en los estrados judiciales, no solo establece el récord de convertir a Uribe Vélez en el primer exmandatario colombiano en ser sentenciado, multado e inhabilitado políticamente.
¿Cómo afectará la inhabilitación de Uribe la elección interpartidista del Centro Democrático en las internas de octubre próximo, con un precandidato en recuperación médica (Uribe Turbay) y 4 precandidatos presidenciales del Centro Democrático que ninguno supera el 5% de la intención de voto?
Porque una cosa es una elección interna, una elección legislativa y una elección presidencial con Álvaro Uribe Vélez en el centro de la batalla como el mejor de los soldados o el más aventajado de los generales en pleno campo de batalla, y otra, muy distinta, es con el general ausente, condenado, multado e inhabilitado.
Lo que podría salvar al exmandatario y su partido, es que, en octubre próximo, vence el plazo para la prescripción del proceso. Si antes de esa fecha, el Tribunal Superior de Bogotá, donde se radicará la apelación, no ha fallado, el camino más seguro es la prescripción y todo el proceso contra Uribe Vélez habrá concluido.
Un abogado consultado por Ciudad Florida, considera casi imposible que en lo que resta de tiempo, de aquí a octubre, el tribunal pueda pronunciarse sobre una apelación, con un caso tan complejo, tan largo y tan polémico como el que involucra al expresidente colombiano.
Siendo así, la prescripción pareciera el camino más seguro de este proceso y se asoma como la tabla de salvación de Álvaro Uribe Vélez.
