El sistema de salud en el área metropolitana de Bucaramanga enfrenta una nueva alerta. El Hospital Internacional de Colombia (HIC) anunció el cierre temporal de su servicio de urgencias y trauma, tras registrar una sobreocupación del 300% frente a su capacidad instalada.
La institución informó que la situación ha generado limitaciones en la disponibilidad de camas, incremento en los tiempos de espera y la permanencia de pacientes en áreas no destinadas para hospitalización, lo que compromete las condiciones óptimas de atención.
Ante este panorama, el HIC declaró la emergencia funcional y activó sus protocolos internos con el objetivo de restablecer su capacidad operativa en el menor tiempo posible.
Medida excepcional y llamado a la red de salud
Como parte de la contingencia, el hospital tomó una decisión poco habitual: cerrar temporalmente la atención de urgencias, solicitando a la ciudadanía abstenerse de acudir a esta institución para este tipo de servicios.
Asimismo, hizo un llamado a los centros reguladores y entidades del sistema de salud para no remitir nuevos pacientes al HIC y redirigirlos hacia otras instituciones que cuenten con disponibilidad.
Esta decisión implica una redistribución inmediata de la demanda hacia clínicas y hospitales del área metropolitana, que deberán absorber el flujo de pacientes en medio de una coyuntura que ya evidencia signos de presión sobre la red.
Un síntoma de la presión sobre el sistema
Aunque el comunicado no detalla las causas específicas de la sobreocupación, este tipo de escenarios suele estar asociado a múltiples factores: incremento de la accidentalidad, picos en enfermedades, remisiones desde otros municipios y limitaciones estructurales en la capacidad hospitalaria.
El impacto es especialmente sensible si se tiene en cuenta que el HIC es una institución de alta complejidad, lo que convierte su cierre temporal en un hecho con repercusiones directas sobre toda la red de atención en Santander.
Seguimiento y expectativa
La Fundación Cardiovascular de Colombia indicó que informará oportunamente sobre la reapertura del servicio, una vez se supere la contingencia.
Entre tanto, autoridades de salud y prestadores deberán articular esfuerzos para evitar un efecto dominó en otros centros asistenciales, mientras los usuarios enfrentan mayores tiempos de espera y desplazamientos para acceder a servicios de urgencias.
Un llamado a la coordinación del sistema
Este episodio pone de nuevo sobre la mesa la necesidad de fortalecer la capacidad de respuesta del sistema de salud en la región, así como mejorar los mecanismos de referencia y contrarreferencia entre instituciones.
Por ahora, la prioridad es contener la contingencia y garantizar la atención oportuna de los pacientes en medio de un escenario que evidencia la fragilidad de la red hospitalaria ante situaciones de alta demanda.
