La unión entre Uribe y Petro deja derrotado al nuevo presidente de Colombia. Collage: Ciudad Florida
Misael Salazar F.
Todo lo impensable políticamente sucedió este lunes en la noche con motivo de la elección del nuevo presidente del Senado.
Dos adversarios políticos de vieja trayectoria (Álvaro Uribe Vélez y Gustavo Petro Urrego), unieron sus fuerzas, eligieron a Honorio Enríquez como nuevo presidente del Senado y derrotaron a Alfredo Deluque, el candidato del recién electo presidente Abelardo De La Espriella.
Es esta la primera derrota política del mandatario electo de los colombianos, antes de iniciar su mandato el próximo 7 de agosto.
Honorio Enríquez fue elegido presidente del Senado con 56 votos, contra 45 de su contendor, Alfredo Deluque y un voto en blanco.
Los políticos con experiencia y los expertos en la materia, destacaron el hecho de que, lo sucedido la noche del lunes, 20 de julio, es histórico. Desde hacía 30 años, el presidente electo no perdía con su candidato al Senado en el inicio del periodo presidencial. De La Espriella logró ese récord.

Honorio Enríquez, candidato del uribismo, electo presidente del Senado
La pérdida de la presidencia del Senado, significa para De La Espriella un duro revés político, porque es por el Congreso por donde pasan los proyectos de ley que pueden materializar su proyecto de país, resumido en lo que el mandatario electo denomina “La Patria Milagro”.
La victoria de Honorio Enríquez también es muy llamativa, por cuanto es producto de una alianza impensada entre Álvaro Uribe Vélez y Gustavo Petro, dos referentes de la política colombiana actual, a quienes muchos consideraban derrotados por Abelardo De La Espriella.

Alfredo Deluque, candidato de Abelardo De La Espriella, el gran derrotado en la histórica votación del Senado
La alianza que lograron el ex mandatario colombiano y el presidente actual, es también un indicio de que no será tan fácil, para De la Espriella, una probable extradición del presidente Petro, como lo prometió en campaña, sabiendo que una decisión de esta naturaleza debe pasar, necesariamente, por el Congreso de la República.

En la presidencia de la Cámara de Repredentantes, resultó electo, tal como estaba previsto, el conservador Nicolás Barguil
Adicionalmente, tal como lo prometió el expresidente Uribe, el Pacto Histórico, producto de este trascendental acuerdo, tiene garantizado el ejercicio político de la oposición al nuevo gobierno.
En conclusión, lo ocurrido anoche en el Senado, es la mejor demostración de que, en política, nadie queda totalmente “muerto”, después de una derrota electoral.
