Los hombres santandereanos son los que más sufren de infarto. Foto: HIC
El infarto agudo de miocardio continúa siendo una de las principales emergencias médicas y recibir atención oportuna puede marcar la diferencia entre salvar el corazón o sufrir un daño irreversible.
Durante 2025, el HIC Instituto Cardiovascular atendió cerca de 700 pacientes con esta enfermedad, de los cuales siete de cada diez fueron hombres.
Aunque estas cifras muestran una mayor proporción de hombres atendidos por infarto, los especialistas advierten que las mujeres también tienen un riesgo similar de sufrir esta enfermedad. La diferencia es que, con frecuencia, sus síntomas no son los clásicos y pueden confundirse con gastritis u otros problemas digestivos, lo que retrasa la consulta y disminuye las posibilidades de un tratamiento oportuno.
«Las mujeres tienen una probabilidad de infarto muy similar a la de los hombres. La diferencia es que suelen presentar con mayor frecuencia síntomas atípicos y atribuirlos a otros problemas de salud, por lo que tardan en consultar», explicó el doctor José Federico Saaibi, jefe de Cardiología y Hemodinamia del HIC Instituto Cardiovascular.
El síntoma más intenso
El síntoma más frecuente de un infarto es un dolor intenso u opresivo en el centro del pecho que puede extenderse hacia el brazo izquierdo, la mandíbula, la espalda o la parte superior del abdomen.
Durante el último año, el HIC Instituto Cardiovascular atendió cerca de 700 pacientes con infarto agudo de miocardio, una cifra que refleja su capacidad y experiencia en el manejo de esta emergencia cardiovascular.
Cuando además se acompaña de sudoración, dificultad para respirar, palpitaciones o sensación de desmayo, es fundamental acudir de inmediato al servicio de urgencias.

La arención médica durante los minutos posteriores al infarto son vitales para salvar el corazón
En las mujeres, además del dolor en el pecho, es más común que el infarto se manifieste con ardor, sensación de acidez estomacal, sudoración, malestar general, molestias en el cuello, los hombros o el abdomen.
Por ello, los especialistas insisten en no restar importancia a estos síntomas, especialmente si existen factores de riesgo cardiovascular.
Ser joven no significa ser inmune al infarto
El doctor Saaibi recordó que ser joven no es una vacuna contra el infarto. Aunque la edad promedio de los pacientes atendidos ronda los 60 años, cualquier persona puede sufrir un evento cardiovascular.
Además, el tabaquismo continúa siendo uno de los principales factores de riesgo, ya que puede incrementar hasta siete veces la probabilidad de sufrir un infarto.
A este se suman otros como el colesterol elevado, la diabetes mellitus, el sobrepeso, el sedentarismo, el estrés, la apnea del sueño, una alimentación poco saludable y los antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular.
Cada minuto cuenta
Ante un infarto, cada minuto cuenta. La primera hora después del inicio de los síntomas, conocida como la «hora dorada», es decisiva para disminuir el daño al músculo cardíaco. Incluso durante los primeros 90 minutos todavía es posible preservar gran parte del corazón si el paciente recibe tratamiento especializado. Por ello, ante cualquier sospecha de infarto, la recomendación es acudir de inmediato al servicio de urgencias y siempre que sea posible, hacerlo en una institución con la capacidad tecnológica, el talento humano especializado y la experiencia para atender este tipo de emergencias cardiovasculares.
Para los especialistas, esta cifra llama la atención, pero no significa que las mujeres tengan un menor riesgo: ellas también pueden sufrir un infarto y suelen consultar más tarde porque sus síntomas pueden confundirse con otras condiciones.
«Hay factores que no podemos cambiar, como la herencia, pero muchos otros sí dependen de nosotros. No fumar, controlar el colesterol, mantener un peso saludable, hacer ejercicio y consultar de inmediato pueden marcar la diferencia entre conservar un corazón sano o sufrir un daño irreversible», concluyó el doctor José Federico Saaibi.
La atención puede empezar antes de llegar al hospital El HIC Instituto Cardiovascular cuenta con la Línea de Vida 3007793024, un servicio gratuito de orientación disponible las 24 horas del día, los siete días de la semana, para personas con sospecha de infarto.
Una llamada puede marcar la diferencia. Mientras el paciente se traslada al hospital, un equipo especializado brinda orientación inmediata y prepara su atención en el servicio de urgencias, de manera que, al llegar, el personal médico está listo para actuar sin demoras.
Este modelo hace parte del Centro de Excelencia en Infarto Agudo de Miocardio del HIC Instituto Cardiovascular, uno de los pocos en Colombia certificado por la Joint Commission International (JCI).
Este reconocimiento respalda la capacidad de la institución para ofrecer una atención integral, con especialistas, tecnología de alta complejidad y procesos clínicos coordinados que permiten responder con rapidez y seguridad ante este tipo de emergencias.
Prensa/HIC
