Este es el avión ambulancia del Hospital Internacional de Colombia (HIC). Foto: Prensa HIC
Cuando un paciente crítico necesita llegar a un centro de alta complejidad ubicado a cientos de kilómetros, el traslado se convierte en una parte fundamental de su atención. No solo importa cuánto tiempo toma llegar, sino qué tipo de cuidado puede recibir el paciente mientras recorre esa distancia.
Para responder a este tipo de situaciones, el Hospital Internacional de Colombia (HIC) cuenta con un avión ambulancia propio, equipado para brindar monitoreo, soporte vital y atención médica de acuerdo con las necesidades de cada paciente. Su capacidad técnica y la experiencia de la tripulación permiten que funcione como una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en el aire.
“Nuestro propósito siempre ha sido llevar el hospital al paciente y no esperar a que el paciente llegue al hospital. Esta capacidad nos permite responder cuando la condición clínica exige rapidez y el acceso a una atención especializada no puede esperar”, explica
Alejandro Luna, gerente del Transporte Aéreo Medicalizado (TAM) del HIC.
Tecnología y capacidad a bordo
La aeronave tipo jet alcanza velocidades superiores a 850 km/h y tiene una autonomía de hasta 2.700 kilómetros sin escalas, lo que permite realizar traslados nacionales e internacionales.

La tripulación del avión está compuesta por personal especializado
Sin embargo, la velocidad es solo una parte de esta capacidad. El avión cuenta con monitores multiparámetro, ventiladores mecánicos, bombas de infusión, desfibrilador con marcapasos, sistemas de oxígeno, además de una incubadora.
Esto permite trasladar pacientes neonatales, pediátricos y adultos que requieren vigilancia y soporte médico permanente por condiciones cardiovasculares, neurológicas, respiratorias, trauma y otras patologías críticas.
La tripulación está conformada por médicos especialistas, profesionales de enfermería con experiencia en cuidados críticos y pilotos capacitados, con el respaldo de ingenieros aeronáuticos y técnicos en tierra para garantizar la seguridad y oportunidad de cada traslado.
Capacidad para casos complejos
Entre los traslados de mayor complejidad están aquellos que requieren ECMO (Oxigenación por Membrana Extracorpórea), una terapia avanzada que proporciona soporte temporal a pacientes con fallas graves del corazón o los pulmones.
Durante el vuelo, esta terapia debe mantenerse de manera continua y bajo la supervisión de profesionales capacitados para su manejo y para responder ante cualquier cambio en la condición clínica. El avión ambulancia del HIC está equipado para realizar este tipo de traslados.
Vuelos que acercan la atención médica

El avión ambulancia posee muchos servicios médicos
Un ejemplo reciente de esta capacidad fue el traslado de Lucas Murillo, un niño de 7 años con una cardiopatía congénita, desde Cúcuta hasta Bucaramanga.
El vuelo tuvo una duración aproximada de 20 minutos, reduciendo un recorrido que por tierra habría tomado varias horas. Durante el trayecto, el menor permaneció acompañado por personal médico y bajo monitoreo de su condición.
Este tipo de operaciones muestra el impacto que puede tener el transporte aéreo medicalizado cuando el acceso a determinados servicios de salud está condicionado por la distancia.
Trasplantes: una misión que salva vidas
El avión ambulancia también participa en el transporte de órganos destinados a trasplantes y cuando es necesario, de los equipos médicos responsables de su extracción.
Al ser un avión tipo jet, puede cubrir largas distancias en menor tiempo, reduciendo el período de isquemia (cuando el órgano permanece sin flujo sanguíneo) y favoreciendo que llegue en condiciones adecuadas y conserve su viabilidad para el trasplante.
Una capacidad que conecta regiones y países
Con más de 14 años de operación, el Transporte Aéreo Medicalizado del HIC ha realizado cerca de 3.000 misiones nacionales e internacionales.
Durante 2025 realizó más de 140 misiones. Cerca de la mitad corresponden a pacientes provenientes de otros países, principalmente de Aruba, Ecuador, Perú y diferentes territorios del Caribe.
En Colombia, sus operaciones conectan al HIC con regiones como Norte de Santander, la Costa Caribe y los Llanos Orientales, además de las principales ciudades del país.
Prensa/HIC
