Colombia, uno de los países que explotará petróleo venezolano. Foto: El Tiempo
Misael Salazar F.
Aunque hay quienes consideran que el acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela para impulsar la industria petrolera resulta leonino para los intereses del país caribeño, otros creen que el pacto asociativo le dará un impulso importante a la estancada y poco productiva economía venezolana.
Este viernes, la directiva de PDVSA, acompañada de la presidenta, Delcy Rodríguez, firmó un acuerdo asociativo con la empresa GeoPark, del grupo económico colombiano Gilinski.
El convenio establece que GeoPark opere el Bloque Bare, de la Faja Petrolífera del Orinoco, compuesto por unos 1.100 pozos petroleros, todos en etapa productiva.
Actualmente, el Bloque asignado a GeoPark produce 11.000 barriles de petróleo por día, pero el objetivo estratégico es elevar dicha producción hasta 95.000 barriles por día.
El convenio con la empresa colombiana es a 25 años y GeoPark aportará el 100% de los recursos para incentivar la producción. A cambio, tendrá una participación neta del 65% en el proyecto.
Convenio con la italiana ENI
Ese mismo día, 4 de septiembre, la presidenta interina firmó un convenio con la empresa petrolera italiana ENI, para que opere el Bloque Junín, también en la Faja Petrolífera del Orinoco. Igual que GeoPark, el acuerdo con ENI es por 25 años.
La apuesta de Chevron
En este nuevo esquema asociativo, la empresa estadounidense Chevron -que ya viene operando en Venezuela desde hace tiempo-, anunció inversiones por 7.000 millones de dólares durante los próximos 5 años.
La apuesta de la empresa estadounidense es duplicar su actual producción petrolera estimada en unos 300 mil barriles diarios de petróleo.
Todas estas inversiones, más los 100.000 millones de dólares en inversión anunciados por Donald Trump como parte de lo que denominó el gran acuerdo petrolero con Venezuela, apunta a cambiar el escenario económico en el país vecino en los próximos meses.
Uno de los sectores donde más impacto causará este nuevo esquema de inversiones, es en el del empleo. Se supone que la incursión de empresas petroleras de varios países del mundo, elevará el empleo en el sector petrolero y de servicios.
La interrogante es si la mano de obra calificada existente en el país, será suficiente para responder a la oferta cada vez más creciente o si la mano de obra calificada venezolana residente en el exterior hallará la motivación necesaria para regresar al país.
Como quiera que sea, la expectativa es creciente y el optimismo entre los venezolanos aumenta, a pesar de que los cambios no serán tan rápidos como muchos lo esperan.
