Ellos aspiran ser protagonistas en las elecciones regionales del año entrante. Collage: Ciudad Florida
Misael Salazar F.
Defensores de la Patria, el Centro Democrático, el Pasto Histórico y el recién creado Partido Republicano, aspiran ser las cuatro grandes fuerzas políticas protagonistas en el crucial proceso electoral del año 2027, donde se eligen gobernadores, alcaldes, diputados y concejales.
A la cabeza de las cuatro fuerzas electorales nombradas, se hallan figuras políticas representativas del país, incluyendo al presidente Abelardo de La Espriella, a los expresidentes Álvaro Uribe Vélez y Gustavo Petro y la disidente del Centro Democrático, exsenadora y fundadora del recién creado Partido Republicano, que nació como reemplazo de la Liga de Gobernantes Anticorrupción, creado por el fallecido Rodolfo Hernández, María Fernanda Cabal.
Estas fuerzas, junto a los partidos Liberal, Conservador, Cambio Radical, de La U y otras colectividades, se disputarán 32 gobernaciones, 1.102 alcaldías, cerca de 400 curules en las asambleas departamentales y unas 12.000 curules en los concejos municipales.
Quiere decir que, en las elecciones territoriales o regionales del año entrante, las fuerzas políticas que hacen vida legal en Colombia, se disputarán casi 13.500 cargos de elección popular. Estos serían los 4 grandes protagonistas:
- Defensores de la Patria

El partido creado por el actual presidente, Abelardo de La Espriella, aspira controlar gran parte del poder regional en las elecciones del año entrante.
Desde que comenzó su ejercicio presidencial, el mandatario nacional ha dicho que su objetivo inmediato, tras lograr el poder nacional, es conquistar el máximo poder en las regiones (departamentos, alcaldías, diputaciones y concejalías).
Uno de los ejes centrales del gobierno presidido por Abelardo de La Espriella, consiste en darle poder a las regiones. De allí su propuesta de declarar a Barranquilla, Medellín y Cali, como subsedes del gobierno central, junto a Bogotá.
La principal fortaleza de esta iniciativa del presidente actual, radica en el hecho de hallarse al frente del ejecutivo nacional, lo que implica poder para invertir en las regiones y garantizar la presencia activa del gobierno nacional en cada uno de los departamentos.
La principal debilitad consiste en que Defensores de la Patria se hizo fuerte en las elecciones presidenciales, con el apoyo de casi todas las fuerzas de la derecha. Pero en las elecciones regionales, cada partido intentará recuperar su autonomía y su fortaleza. El escenario será distinto y los objetivos de las fuerzas políticas también.
- El Pacto Histórico

Las fuerzas de la izquierda colombiana, aglutinadas en el Pacto Histórico, tratarán, en las elecciones regionales del 2027, de lograr lo que no hicieron en las regionales pasada cuando Petro era presidente: Alcanzar gran parte del poder regional.
Con miras en ese objetivo, el partido prepara su congreso nacional y una consulta interna de donde saldrán los candidatos a los distintos cargos de elección popular.
La fortaleza del Pacto Histórico consiste en que, si logra la unidad, sería la única fuerza de la izquierda, contra varias fuerzas de la derecha, representadas por Defensores de la Patria, el Centro Democrático y el nuevo Partido Republicano.
Las principales debilidades para este objetivo consisten que el partido ya no está en el gobierno, carece de mínimas cuotas de poder regional, no logra un discurso fuerte y coherente frente al gobierno disruptivo de Abelardo de La Espriella y no logra convencerse que en la disputa de los cargos de elección popular son necesarios recursos económicos, una fuerte estrategia comunicacional y una fuerte organización interna.
- El Centro Democrático

Aunque en las elecciones para el Congreso, de marzo pasado, el Centro Democrático se convirtió en la primera fuerza electoral, el partido de Uribe Vélez enfrenta otro escenario en las elecciones regionales del año entrante.
El partido sufrió una fuerte derrota en la primera vuelta electoral presidencial del pasado mes de mayo y terminó apoyando a De La Espriella en la segunda vuelta del mes de junio.
Antes que lograr cuotas de poder en el actual gobierno, el partido ha sido relegado y necesita, en las elecciones regionales, recuperar su autonomía y su condición de partido protagonista de la política colombiana.
Las debilidades del Centro Democrático parecen superar sus fortalezas pensando en las cruciales elecciones del año entrante.
Mucha de su militancia, decepcionada con los resultados obtenidos por Paloma Valencia en la primera vuelta electoral presidencial, se sumaron a la causa de Defensores de la Patria y es probable que allí se quede.
Adicionalmente, el partido fundado y dirigido por Uribe Vélez tendrá que enfrentar el liderazgo de María Fernanda Cabal, quien acaba de montar tienda aparte con el Partido Republicano y aspira ser protagonista en las elecciones regionales, pensando en las presidenciales del año 2030.
En otras palabras, el Centro Democrático tendrá que intentar recuperar gran parte de su militancia que se halla dispersa entre Defensores de la Patria y otro porcentaje que puede terminar en el Partido Republicano que acaba de fundar la exsenadora Cabal.
Su principal fortaleza es el liderazgo fuerte del expresidente Álvaro Uribe Vélez.
- El Partido Republicano

Luego de fracasar en su intento de ser candidata presidencial del Centro Democrático en dos oportunidades y sin lograr el objetivo al solicitar la escisión del partido, la exsenadora, María Fernanda Cabal, terminó conformando su propia colectividad política: El Partido Republicano.
Inspirado en el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el nuevo partido reemplaza a la Liga de Gobernantes Anticorrupción, fundado por el hoy difunto exalcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández.
La exsenadora Cabal ha dicho que aspira ser protagonista en la contienda electoral del año entrante, donde espera sentar las bases de un poder regional que le permita consolidar su aspiración presidencial en las elecciones del año 2030.
Su potencial electoral estaría en el Centro Democrático, por lo que el buen desempeño del Partido Republicano depende de la capacidad de la exsenadora para quitarle votos al partido de Uribe Vélez y sumarlos a su causa.
Pero un hipotético buen desempeño del partido de Cabal, podría significar un debilitamiento del Centro Democrático y viceversa.
En síntesis, el reto de la dirigente disidente consiste en poder fortalecer su partido con los uribistas inconformes, muchos de los cuales se hallan en las filas de Defensores de La Patria, más los que logre recoger de otras tendencias políticas de derecha y ultra derecha.
