María Corina Machado ya está en Venezuela. Foto: AlbertoNews
Misael Salazar F.
El año pasado, por diciembre, cuando María Corina Machado salió de Venezuela a recibir el Premio Nobel de la Paz, sabía que su retorno al país no sería fácil.
Salió de forma clandestina, como había vivido durante los últimos meses en su país. En efecto, recogió el Premio Nobel, pero no pudo volver a ingresar a Venezuela desde entonces.
Este domingo, luego de 10 meses en el exilio y tras varios intentos fallidos de regresar, la líder opositora acudió a una iglesia en Barquisimeto, la capital del estado Lara.
“Estoy aquí, con ustedes”, exclamó Machado ya en tierra venezolana. La respuesta de Trump fue inmediata: “Espero que esté a salvo”, dijo el mandatario estadounidense.
En medios de comunicación de varios países, había circulado la noticia que Machado había intentado de forma fallida ingresar a Venezuela desde Estados Unidos, Panamá y Curazao. Finalmente se anunció que ingresó a Venezuela por Colombia, pero no se conocen más detalles al respecto. El gobierno de Abelardo De La Espriella no ha fijado posición sobre el tema.
Lo cierto es que María Corina Machado ya está en Venezuela. Y su regreso se produce mientras Nicolás Maduro se halla preso en Nueva York esperando un juicio que debe comenzar el año entrante.

La líder opositora reapareció en una iglesia de Barquisimeto
La líder opositora regresa a su país, mientras el gobierno y la oposición adelantan una mesa de trabajo que busca designar un nuevo TSJ, un nuevo Consejo Nacional Electoral y diseñar una hora de ruta que le permita al país llamar a un proceso electoral trasparente y con veeduría internacional.
Pero el regreso de Machado también se produce con el concepto favorable de Estados Unidos. Porque desde el 3 de enero pasado, cuando Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores fueron detenidos por fuerzas de los Estados Unidos, en Venezuela no se hace absolutamente nada sin el permiso y el consentimiento de los Estados Unidos, es decir, sin el permiso y el consentimiento de Donald Trump.
No es de extrañar que, en días pasados, el propio Trump dejó abierta la posibilidad de unas elecciones donde los principales candidatos sean dos mujeres: María Corina Machado y Delcy Rodríguez.
El resultado ya no le importa a Donald Trump, porque Venezuela es, desde enero pasado, una democracia tutelada por Estados Unidos.
Estados Unidos facilitará un proceso electoral, siempre y cuando el resultado le favorezca a sus intereses y sus intereses están a salvo, sea con Machado o sea con Delcy Rodríguez. Al menos ese el escenario más próximo.
