MIguel Castellanos, candidato a la alcaldía de Cúcuta asesinado este lunes. Foto: El Universal
Misael Salazar F.
A las 6 de la tarde de este lunes, 26 de octubre, todo era confusión en el Anillo Vial Occidental de la ciudad de Cúcuta: Un hombre boca abajo y muerto, un niño de 12 años (su hijo), que presenció el asesinato y gente incrédula observando la escena.
Cuando llegó la policía al sitio, descubrió que el fallecido era Miguel Armando Castellanos, policía retirado, exsecretario de gobierno de Cúcuta y candidato a la alcaldía de la capital del Norte de Santander en las elecciones regionales del año entrante.
Nadie sabe por qué la víctima se bajó de la camioneta Toyota en la que se trasladaba, ni por qué andaba sin escoltas. El hecho es que, al abandonar el vehículo, le dispararon y el asesino salió huyendo. Este mismo lunes, luego de un consejo de seguridad, se anunció 100 millones de pesos de recompensa para quien o quienes colaboren en la identificación de los responsables de este nuevo crimen que sucede en la ciudad de Cúcuta.
Miguel Castellanos había ocupado la secretaría de gobierno de Cúcuta hasta enero pasado, cuando renunció y posteriormente anunció que sería candidato a la alcaldía de Cúcuta.
La víctima era hermano del exsenador, Jairo Alberto Castellanos, quien sufrió un atentado contra su caravana en la población de Tame (Arauca), mientras realizaba campaña para buscar curul en el Congreso. El hecho sucedió en febrero pasado.
Castellanos también era hermano del concejal de Bogotá, Leandro Castellanos.
Las reacciones en contra del asesinato del precandidato, Miguel Castellanos, no tardaron en llegar. El alcalde Cúcuta convocó anoche mismo un consejo de seguridad.
El presidente, Abelardo De La Espriella, lamentó el asesinato y prometió identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia.
Muchos cucuteños recordaron tiempos en que ser candidato a un cargo publico en Colombia, era, prácticamente colocarse una lápida en el cuello. El crimen contra Miguel Castellanos trasladó a Colombia a las llamadas épocas oscuras.
