Misael Salazar F.
La decisión del gobierno de Iván Duque de abrir la frontera con Venezuela, solo produjo la reacción contraria de Nicolás Maduro.

Los venezolanos se consiguieron con la frontera cerrada. (Foto: La Prensa-Táchira)
A través de un comunicado, el canciller Jorge Arreaza rechazó la decisión de Colombia, por tratarse de un “acto unilateral”. En la declaración oficial, Venezuela no lo expresa, pero su intención es recordarle a Duque que la apertura exitosa de la frontera es un asunto de dos países. Lo demás es solamente un capricho.
Por eso, cuando este miércoles, 2 de junio, los primeros venezolanos llegaron a los pasos fronterizos (Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander y La Unión), con el propósito de pasar a territorio colombiano, se hallaron con una sola respuesta: “Solo está activo el corredor humanitario”.
Esta figura del derecho internacional, les permite a los venezolanos con doble nacionalidad y a los colombianos residentes en Venezuela, trasladarse a territorio colombiano en busca de atención médica o aplicarse la vacuna contra el Covid.
Por esa razón, los venezolanos que este miércoles quisieron cruzar la frontera por los puentes, se encontraron con que la frontera del lado venezolano continúa cerrada.
“Abramos la frontera”
Este fue el clamor de los transportistas de carga pesada de la frontera, que el miércoles salieron a protestar pacíficamente en Ureña para reclamarle al gobierno de Nicolás Maduro que abra la frontera para poder trabajar.
Diario La Nación de San Cristóbal, recogió las declaraciones de Alfredo Rosales, vicepresidente del Transporte de Carga Pesada de la Frontera, quien le recordó al gobierno de Maduro que el trabajo es un derecho consagrado en la Constitución y que desde hace más de un año no pueden ejercerlo debido al cierre de la frontera. “Abramos la frontera ya”, expresaban los manifestantes. Queremos y necesitamos trabajar”, agregaban.
El hecho concreto es que la frontera solo fue abierta del lado colombiano. Del lado venezolano permanece cerrada y mientras no exista un diálogo formal entre los gobiernos de Iván Duque y Nicolás Maduro, lo demás será solamente una guerra de declaraciones y comunicados que en nada benefician a los habitantes de la frontera, acosados por una aguda crisis económica producto de la pandemia del Covid.
Pero el diálogo entre Duque y Maduro es una tarea casi improbable, tomando en cuenta que el gobierno colombiano no reconoce a Maduro como el presidente legítimo de los venezolanos. Por lo tanto, las posibilidades de una apertura definitiva de la frontera binacional resultan, al menos por ahora, una tarea imposible.
(Foto principal: Diario La Opinión (Colombia)
