Misael Salazar F.
Desde muy temprano de este domingo, los peruanos facultados para votar, se hallan decidiendo entre el socialista Pedro Castillo y la derechista Keiko Fujimori.
Se trata de la elección presidencial más reñida de la historia política reciente del Perú, caracterizada por el cambio sucesivo de mandatarios, en medio de una aguda crisis económica empeorada por la pandemia del Covid. Perú es el cuarto país del mundo con mayor número de fallecidos por la pandemia.
Para la jornada electoral decisiva de este domingo, hay instaladas 11.000 mesas de votación donde deberían sufragar millones de peruanos.
La tercera parte de estos votantes están ubicados en Lima (8 millones), la fortaleza electoral de Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, procesado de varios delitos.
Los otros bastiones electorales son La Libertad (1.5 millones de votantes), Piura (1.4 millones de votantes), Cajamarca, el lugar de nacimiento de Pedro Castillo, el candidato socialista (1,1 millones) y Cusco (1 millón de electores).
El Perú es un país con un nivel educativo muy bajo: Solo 2 millones de personas lograron culminar la educación universitaria y apenas 11 millones tienen la educación secundaria completa.
Los menores de 30 años conforman el mayor grupo etario (27,4%), seguido de la población entre 30 y 39 años (21,6%) y entre 40 y 49 años (18%).
El panorama electoral solo quedará clarificado cuando este domingo, a las 7 pm, hora peruana comience el proceso de escrutinio.
Antes de la jornada electoral histórica de este 6 de junio, había un empate técnico en la intención de voto, entre Castillo y Fujimori. Las encuestas no dejaban abierta la posibilidad de un triunfo seguro para alguno de los dos aspirantes.
En manos de los peruanos que están sufragando desde muy temprano de este domingo, por lo tanto, está el futuro político y económico del país.
