Misael Salazar F.
Este martes hizo su arribo a Ginebra (Suiza), el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, para reunirse este miércoles con su homólogo ruso Vladimir Putin.

Es la de este miércoles la primera cita entre Biden y Putin
4.000 militares han sido dispuestos en la ciudad sede de la cumbre, para que no les quiten los ojos a los dos mandatarios.
Pero no solo la policía y los agentes secretos estarán pendientes de Biden y Putin. El mundo depende, en gran medida, de lo que este 16 de junio acuerden o decidan los dos jefes de estado, sus respectivos cancilleres y las delegaciones que los acompañan.
La agenda de la reunión es abierta. Por lo tanto, incluye temas tan variados como los derechos humanos, los asuntos nucleares, la ciberseguridad, las discusiones geoestratégicas, la normalización de sus relaciones, el cambio climático, la supuesta injerencia rusa en los procesos electorales estadounidenses y otra gran variedad de problemas comunes tanto a Estados Unidos y Rusia como a la comunidad global.
Quizás sea demasiado compleja y larga la lista para una reunión de 4 o 5 horas.
Pero si, tras la cita, se logra el retorno de sus respectivos embajadores, el diálogo habrá resultado fructífero, porque se abre el camino para otros encuentros futuros con agendas más cerradas y precisas.

Los ojos del mundo están puestos hoy en Ginebra
Desde marzo pasado, el embajador de Rusia en Estados Unidos, Anatoli Antónov, fue llamado a consultas por Moscú y no regresó a su cargo. Igual sucedió con el embajador de Estados Unidos en Rusia, Jhon Sullivan, llamado a consultas en abril, sin que retornara a su embajada. Conclusión: Los dos países no tienen embajadores. Por tal razón, se espera que el diálogo de este miércoles comience por restablecer el intercambio de sus respectivos diplomáticos para entrar luego en un proceso de conversaciones más formales.
China, Irán, Turquía, incluso Venezuela, tomarán atenta nota de lo que este miércoles suceda en Ginebra. Particularmente China, país que se halla en el ojo del huracán estadounidense, por considerarlo una amenaza para la hegemonía norteamericana.
Acaba de concluir una reunión entre la Organización para el Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y Estados Unidos y allí se discutió, entre otros temas, la estrategia para lo que EEUU llama la amenaza común: China.
Pero antes de pretender arreglar el resto del mundo, Biden y Putin deben hacer un intento por mejorar las relaciones entre ambos países, bastante deterioradas desde la era de Donald Trump. Este miércoles podría ser el comienzo de ese camino.
