Misael Salazar F.
Al canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, le sobraron términos despectivos para referirse a Colombia, luego que dos altos voceros del gobierno de Iván Duque expresaran que desde el país vecino se planificó el atentado contra el helicóptero donde se movilizaba el presidente.
Más temprano, el ministro de Defensa, Diego Molano y el director de la Policía, general Jorge Luis Vargas Valencia, expresaron que desde Venezuela se ordenó el atentado contra la 30 Brigada del Ejército con sede en Cúcuta y el ataque al mandatario nacional, Iván Duque, quien realizaba una gira en el Norte de Santander.
Los funcionarios colombianos señalaron de manera directa al Frente 33 de las disidencias de las FARC de ser los responsables de los dos atentados. Pero agregaron que dicho frente se halla en Venezuela, bajo protección del gobierno de Nicolás Maduro.
Responde el canciller
Como era de esperarse, la respuesta venezolana no demoró mucho tiempo.
El canciller Jorge Arreaza respondió desde su cuenta twitter ( jaarreaza), afirmando que “…una vez más utilizan a Venezuela para ocultar la tragedia de Colombia”.
Arreaza acusó a Colombia de ser “…un país lleno de violencia y grupos armados, cuya economía y clase política reposan en el narcotráfico, una política represora, masacres y asesinatos diarios a líderes sociales y exportadores de mercenarios magnicidas”.
El mismo discurso descalificativo
No es la primera vez que los gobiernos de Colombia y Venezuela se acusan mutuamente de ser los responsables de atentados en contra de uno y otro país.
Venezuela y concretamente Nicolás Maduro, han acusado a Iván Duque en más de una oportunidad de patrocinar y apoyar atentados en su contra.
Esta vez son los voceros del gobierno de Duque, quienes acusan a Venezuela de ordenar el atentado contra la 30 Brigada del Ejército en Cúcuta y el ataque contra el helicóptero donde se trasladaba Iván Duque con destino al aeropuerto Camilo Daza.
Es como si Venezuela fuera el responsable de los problemas de Colombia y viceversa. Esta ha sido la característica de las relaciones entre ambas naciones, desde que Iván Duque decidió desconocer a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela y le ofreció todo el apoyo a un autoproclamado presidente interino, Juan Guaidó, cuyo cargo se ha venido diluyendo entre los desatinos y el desprestigio.
