Yoleidis Bravo sobrevivió a un intento de feminicidio. Aquí contamos su historia. Foto suministrada
***Esta es la historia de una mujer migrante, víctima de la violencia intrafamiliar y sobreviviente del feminicidio. El suyo es un llamado de alerta y un ejemplo de resiliencia
Misael Salazar F.
Todos los días, cada vez que mira su cuerpo, Yoleidis Bravo recuerda que esta viva de milagro.
No consigue otra forma de explicar cómo pudo salvar su vida después de sentir la muerte en lo que llegó a considerar como los últimos suspiros.
Tendida en el piso, terriblemente indefensa y sobre un charco enorme de sangre, esta mujer supo lo que es ir al otro mundo y regresar para contar su historia.
El hombre, con el que vivía en un barrio de Lebrija (Santander), le asestó 24 puñaladas. Le perforó los dos pulmones, le partió el hígado en dos, le lastimó un riñón, le clavó el cuchillo en la columna vertebral y en su brazo izquierdo le quedaron las marcas de 8 puñaladas, equivalentes a las 8 veces que su agresor intentó lastimarle el rostro y no tuvo otra opción que colocar su brazo como escudo protector.
Todos estos signos, todas las marcas que quedaron en su cuerpo, le recuerdan que fue una de las tantas víctimas de la violencia intrafamiliar o doméstica y que gracias a Dios que atendió sus súplicas, es una de las sobrevivientes del feminicidio en Colombia.
Video: En un libro escrito por ella misma, Yoleidis cuenta su tragedia y su recuperación tras un intento de feminicidio
-Es imposible creer que lo mío no haya sido un milagro -cuenta esta maracucha que migró a Colombia cuando se pronunció la crisis económica y social que padece Venezuela-.
Yoleidis alcanza a recordar que acarició la muerte en un tercer piso del edificio donde vivía con sus dos hijas menores de edad y a donde llegó su victimario con la firme intención de matarla.
-Solo puedo recordar que me hallaba más cerquita de la muerte que de la vida y casi sin respiración le suplicaba a Jesucristo que necesitaba la vida para velar por mis hijas, narra la diseñadora de modas. Lo que sucedió esa noche y los días posteriores, solo es posible entenderlo con la intervención de Dios, a quien me encomendé en esos momentos de agonía.
Como pudo, con las escasas fuerzas que le quedaban luego que su cuerpo recibiera las 24 puñaladas y en su desespero por no dejarse arrastrar por la muerte, llegó hasta las gradas que comunicaban el tercer piso de la casa con el segundo. “Como no podía caminar, rodé por las escaleras hasta que mi cuerpo llegó al segundo piso y allí me rescataron los vecinos que estaban pendientes de mi tragedia”.

Yoleidis Bravo creó su propia marca de ropa. Este es su emprendimiento
El resto de la historia también forma parte del milagro. Como pudieron, los vecinos la trasladaron al hospital de Lebrija y de allí al Hospital Universitario de Santander (HUS), que acaba de ser certificado como la mejor institución de salud del nororiente colombiano.
Los médicos sabían que el de Yoleidis era un caso extremadamente delicado, pero procedieron en un intento extremo para salvarle la vida. El hígado perforado botaba chorros de sangre. Los pulmones mostraban un estado muy delicado y debían atender 24 heridas en aquel cuerpo que había sido atacado con sevicia y sin la más mínima consideración humana.
En el quirófano del HUS, con la barriga abierta en espera de que el hígado dejara de botar sangre, sentía que su vida se le iba en cada intento por respirar.

Esta mujer venezolana, víctima de un intento de feminicidio, se halla en proceso de recuperación
Lo que no sabía era que sus vecinos en Lebrija oraban para que se salvara, mientras los médicos y enfermeras hacían grandes esfuerzos científicos y humanos para sacarla del quirófano con vida.
En medio de aquel debate entre la vida y la muerte, la mujer escuchó la voz de un médico con un mensaje que le proporcionó toneladas de entusiasmo.
-Siento que me muero Dios mío -dijo al día siguiente de la tragedia y ya bajo los cuidados de los especialistas.
-Si no se murió anoche, cuando llegó al hospital, ya no se muere- le respondió el médico. Estamos trabajando para salvarte, agregó.
Las negras estadísticas de la violencia intrafamiliar
El de esta mujer es solo uno de los tantos casos de violencia doméstica, intrafamiliar o familiar que a diario suceden en Colombia.

En su libro, Mujer Sobreviviente, Yoleidis Bravo narra toda su tragedia y su proceso de recuperación tras recibir 24 puñaladas de su pareja
Pero con la diseñadora de modas zuliana, coincidieron al menos tres factores que culminaron en su tragedia: Su estatus de migrante, su condición de mujer y su estado de vulnerabilidad económica.
Yuleidis forma parte de los más de 2 millones de venezolanos que han migrado a Colombia producto de la crisis económica y social que vive el país con las mayores reservas estratégicas de petróleo del mundo, lo que resulta paradójico. El propio Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, estima en 300.000 millones de barriles de crudo pesado y extrapesado, los recursos energéticos de Venezuela.
Es también, el país caribeño, una de las reservas de gas más grandes del mundo y posee ingentes recursos en oro. Pero es, a pesar de ello, el país que ha provocado la más grande tragedia migratoria de los últimos años. A través de sus fronteras han huido casi 7 millones de personas, cifra equivalente al 25 % de su población total.
Cuando Yoleidis Bravo fue víctima de la violencia intrafamiliar, fueron censados 1.400.000 venezolanos residentes en Colombia y un alto porcentaje formaba parte de la economía informal y muchos engrosaban la lista de los habitantes de calle, viviendo de la caridad pública.
El de esta venezolana, viva de milagro, es, además, uno de los 896.000 casos de violencia intrafamiliar reportados en Colombia por la Policía Nacional, durante la ultima década, entre 2010 y 2021.
Y es también uno de los 59.251 hechos de violencia intrafamiliar reportados en Santander durante el mismo periodo. Porque es, nuestro departamento, el cuarto del país con más casos de violencia doméstica, según el mismo reporte. A Santander solo lo superan Cundinamarca (283.000 casos), Antioquia (109.000 casos) y Valle del Cauca (84.000 casos).
Solo en el año 2023, la Fiscalía General de la Nación reportó 64.000 denuncias de violencia intrafamiliar, lo que equivale a 213 casos por día, una cifra que resulta demasiado alta como para pasar inadvertidos frente a semejante problema.
Las estadísticas en Colombia también indican que en el 78,5% de los hechos de violencia familiar, las afectadas son las mujeres y que en el 37,5% de estos casos las mujeres conocen a sus agresores. A esta estadística también pertenece Yuleidis Bravo.
Los especialistas en el tema, apuntan que muchas veces la situación económica precaria coloca a las mujeres en condición de vulnerabilidad y las convierte en víctimas de la violencia doméstica.
Este también fue el caso de la sobreviviente venezolana. Aunque hacía grandes esfuerzos por ser autosuficiente económicamente, los recursos no le alcanzaban para cubrir todos sus gastos y necesidades.
En su lucha diaria por subsistir, terminó conociendo al hombre que fue su apoyo económico y sentimental, pero que, a la postre, se convirtió en su agresor, hasta intentar matarla, dejando en su humanidad la huella de 24 puñaladas.
Para satisfacción de sus hijas y el resto de su familia, Bravo es también una de las personas que en Colombia ha logrado sobrevivir al intento de feminicidio, un hecho que resulta muy frecuente y dramático en nuestra sociedad.
Perdón, resiliencia y solidaridad
Hoy, cinco años después de aquellos sucesos que la marcaron para siempre, la diseñadora de modas disfruta y vive su segunda oportunidad.
Lo primero que hizo fue perdonar a su agresor, aunque se prometió a si misma que más nunca permitiría que se le acercara.
Colaboró con la justicia hasta lograr que el responsable de su tragedia pagara por sus actos y luego de tres años fue condenado a 22 años y 6 meses de meses de presidio, por los delitos de tentativa de feminicidio y violencia intrafamiliar.
Hoy Yuleidis está tranquila. Sabe que por un largo rato estará lejos de su victimario y que cualquier mujer queda exenta de caer en manos de alguien como quien fue capaz de atentar contra su vida.
Hizo de la resiliencia su nuevo modo de vida, y con ese escudo emprendió el camino de la recuperación física, psicológica y económica.
Hoy tiene su propia marca de ropa, AK, aprovechando que es diseñadora de modas. El año pasado, por el mes de noviembre, con apoyo de muchos amigos y algunas fundaciones, organizó un desfile de modas con sus propias prendas. Está segura que el éxito llegará en cualquier momento.
Esta mujer migrante y víctima de la violencia, vive toda la vida agradecida. Agradecida de sus vecinos de Lebrija que la rescataron a tiempo y la colocaron en manos de los especialistas. Agradecida de los médicos y enfermeras que hicieron todo lo que estuvo a su alcance para salvarle la vida. Agradecida de sus amigos y las fundaciones que la apoyan para continuar su proceso de recuperación, pero, sobre todo, insiste, agradecida de Dios que escuchó sus ruegos y no la dejó morir cuando sintió que ya no pertenecía a este mundo.
No es escritora, pero su experiencia como víctima del maltrato familiar y el intento de feminicidio, la llevaron a escribir un libro donde narra en tercera persona lo que fue su tragedia y el inicio de lo que denomina su segunda vida o su otra oportunidad.
“Mujer Sobreviente” se titula el libro que no es otra cosa que un alerta para todas las mujeres que padecen la violencia doméstica, la soportan y la callan hasta que llegan a engrosar las cifras del brutal feminicidio.
No quiere que muchas mujeres terminen donde ella lo hizo, habiendo tenido la oportunidad de denunciar o retirarse a tiempo.
Leer el libro, es leer la historia de una mujer que, por callar la violencia intrafamiliar, terminó en el quirófano con 24 puñaladas en su cuerpo.
Por fortuna, vivió para contarlo.
CONTACTO: Si alguna persona desea adquirir el libro de esta mujer sobreviviente a un intento de feminicidio, puede contactarla al siguiente número: 316 1794705
