El congresista santandereano, Álvaro Rueda Caballero, es el autor del proyecto de ley doctora Catalina. Foto suministrada
Misael Salazar F.
Colombia recuerda aún el suicido de Catalina Gutiérrez Zuluaga, médica residente de cirugía de la Universidad Javeriana.
Por los testimonios y denuncias de la practicante, se supo que era víctima de acoso, jornadas excesivas de trabajo, maltrato y muchos otros problemas que afectan a los médicos residentes en Colombia y que la condujeron a tan lamentable decisión.
El joven congresista santandereano, Álvaro Rueda Caballero, asimiló esta lamentable experiencia y creó un proyecto de ley denominado, precisamente, “Proyecto de Ley Doctora Catalina”, que aspira y busca reivindicar el trabajo de los médicos residentes del país.
El proyecto ya fue aprobado en primer debate de la Cámara de Representantes y espera continuar su trayecto hasta convertirse en ley de la república.
El congresista Álvaro Rueda Caballero habla de los alcances del proyecto de ley doctora Catalina
-Este es un proyecto que apunta a la dignificación de los médicos y sobre todo los médicos residentes en Colombia dice el congresista. La realidad de estos profesionales es muy preocupante e inaceptable. Muchos de ellos laboran en jornadas absolutamente largas, sin descanso, en situación de precariedad laboral, bajo el acoso y el maltrato. Todo esto ocurre mientras muchos cargan con problemas de salud mental.
Un contrato laboral decente
Álvaro Rueda Caballero destaca que uno de los aportes sustanciales del proyecto de ley doctora Catalina, es el contrato laboral que debe cobijar a estos profesionales cuando realizan sus prácticas o su labor como residentes.
El contrato laboral al que se refiere al congresista y el proyecto de ley, deberá realizarse a la luz del Código Sustantivo del Trabajo, donde quedan comprometidos tanto la institución de educación superior donde se formó el médico residente, como la institución prestadora del servicio de salud en la cual labora.
Prevé el Proyecto de Ley Doctora Catalina, que la jornada laboral de los médicos residentes no supere las 12 horas continuas de trabajo, ni las 60 horas de trabajo por semana.
También se establece que los médicos residentes deben tener acceso a programas de salud mental y sobre todo busca impedir que estos médicos sean sometidos a situaciones de abuso, sobrecarga y maltrato en sus lugares de trabajo.
-En síntesis -destaca Rueda Caballero-, la ley persigue acabar con el silencio que afecta a muchos de estos médicos, que no denuncian por temor a ser estigmatizados y marginados a la hora de buscar trabajo.
En el articulado que actualmente cursa trámite en el congreso, la ley compromete a los ministerios de Salud y Educación a poner en práctica programas de salud mental con el respectivo seguimiento a los pacientes, en este caso a los médicos residentes. Adicionalmente, exige a los ministerios presentar informes anuales sobre los resultados efectivos de la aplicación de la ley.
Finalmente, y entre otros aportes de este novedoso proyecto de ley, de llegar a aprobarse tal como está establecido, la Superintendencia de Salud puede investigar a directivos o instituciones que violen la ley y se crean mecanismos para facilitar la denuncia y fomentar, con ello, las buenas prácticas en función del trabajo que realizan los médicos residentes.
El representante santandereano confía en que el proyecto continúe su trámite normal hasta convertirse en ley y así proporcionarles a los médicos residentes un instrumento legal que dignifique su trabajo y les garantice un ejercicio humano, menos extenuante y esclavizante.
