Misael Salazar F
Las denuncias contra los funcionarios, acosadores sexuales, se incrementan todos los días a lo largo y ancho del país.
La situación de alarma es de tal nivel, que el propio presidente Gustavo Petro tuvo que ordenar el inicio de una investigación sobre el acoso sexual en el Congreso de la república.
La encargada de esta comisión que debe entregarle cuentas al presidente y al propio congreso, es la senadora María José Pizarro, quien preside la Comisión Legal para la Equidad de Género. Basta agregar que Pizarro es una feminista declarada y por lo tanto se espera de ella un exhaustivo trabajo al frente de esta comisión.
El hoy exsenador Gustavo Bolívar fue el encargado de denunciar el presunto acoso sexual en el Congreso colombiano. Dijo Bolívar que fue testigo del relato de varias mujeres que dijeron ser sometidas al acoso sexual y al pago de favores sexuales por varios congresistas, como condición para conseguir un contrato o permanecer en el cargo.
El escándalo no ha desaparecido, a pesar de que todavía no hay ningún congresista señalado con nombre propio. Pero Bolívar dijo que sabe cuáles son: “Me da asco mirarlos a la cara cuando los veo”, agregó.
El acoso sexual también afecta la Presidencia
El propio mandatario colombiano, Gustavo Petro, quien ordenó investigar las denuncias de acoso sexual en el congreso, tampoco escapa a la delicada situación.
El País de España, publicó una denuncia contra el exsenador Mauricio Lizcano, hoy secretario privado de la presidencia, por presunto acoso sexual cuando se desempeñaba como congresista.
Lizcano ha tratado de dar explicaciones, pero lo cierto es que existe una denuncia contra él y ello afecta la imagen del presidente Petro, quien, precisamente, ordenó investigar los supuestos hechos que se sucedieron y se suceden en el congreso.
La congresista santandereana – florideña, para ser más exactos-, Jennifer Pedraza, se encargó de denunciar al docente universitario, Víctor Curra-Lugo, quien había sido designado por el presidente como embajador en Emiratos Árabes Unidos.
Al recién nombrado diplomático no le quedó más remedio que renunciar al cargo para el cual había sido designado.
Una columnista de un medio de comunicación nacional, escribió que, siendo funcionaria del congreso, tuvo que practicarle sexo oral a un congresista santandereano. No dijo cuál.
Las denuncias se han multiplicado. Cada día surgen más testimonios en contra de congresistas y funcionarios de alto nivel. Pero el acoso sexual parece más común de lo que muchos de nosotros creemos.
Pareciera que el acoso sexual está cada vez más cerca de nuestras narices y no nos percatamos.
Gustavo Bolívar puso el dedo en la llaga. Y aunque los propios congresistas lo han conminado a que denuncie a los acosadores, sin resultado hasta ahora, lo importante es que el tema se ha convertido en un asunto nacional dirigido por el propio presidente Gustavo Petro. Cada vez son más las mujeres que se atreven a denunciar y cada vez más culpables van apareciendo en los medios de comunicación.
