Piero Antonio De Benedictis, "Piero". Foto de EFE publicada en El País/España
Misael Salazar F.
Que no se acabe tú canto, que no cese tú guitarra, decía otro poeta, otro cantor, otro irreverente: Alí Primera.
Podríamos perdonarte todo, mi estimado Piero Antonio de Benedictis, “Piero”, menos que deje de cantar, menos que deje de tocar.
Nos empalagamos con tus loas a la paz, al amor, a la protesta social, militamos en tus versos contra el hambre:
“Comer bien era muy raro, comer poco era normal, comer era subversivo… para el señor militar”.
Pero igual nos “tragamos” tus poemas, tus cantos, tus alabanzas al amor:
Llegando, llegaste
Te miré de frente
Después puse un nombre
Te llamé «ternura»
O esta otra estrofa cargada de poesía:
Y una mañana
Mientras el café mezclaba
En una servilleta blanca
Yo te dibujaba, yo te dibujaba
Nos fascinó, también y mucho y nos fascina, tu inmenso poema hecho canción titulado “Viejo”, dedicado a quienes vamos marchando hacia el punto de no retorno:
“Viejo,
mi querido Viejo,
ahora ya caminas lerdo,
como perdonando el viento”.
¿Y pensar que lo grabaste cuando apenas eras un pibe de la barriada, de 23 años? Fue “Viejo” como un adelanto de 60 años a la fecha de tu muerte, este 7 de octubre, cuando habías acumulado 81 años.
¿Cómo no lamentar tu ausencia terrenal, Piero? ¿Cómo no recordar tus versos construidos en el alma, cómo dejar de tararear tus poemas si con ellos crecimos, si con tú sabia nos alimentamos, si con tú voz hicimos acompañar nuestras nostalgias y nuestras alegrías?
Te recordamos, Piero, porque fuiste, además, un ciudadano del universo. Tú cultura no tenía límites. Le daba lo mismo vivir aquí o allá, porque el mundo es ancho y es ajeno.
Por eso naciste en Italia, te mudaste de chico a la Argentina, te fuiste exiliado a España, regresaste a Colombia antes de retornar a la tierra de las pampas y el asado exquisito, pero sin dejar de recordar a Caracas:
Tómate otro palo hermano
que esta noche yo pago en Caracas
y esta noche yo te brindo mi vale
porque sos venezolano
Y si dudamos de lo universal que era el alma de Piero, el de la guitarra colgada, el de la actitud casi sacerdotal porque también pasó por el seminario, el que utilizó la palabra y la guitarra como sus únicas armas de combate, aquí lanzamos con dulzura este pedazo de poema extraído de su arsenal poético para acompañar la protesta:
Desde méxico hasta cuba
Desde cuba hasta uruguay
De paraguay a colombia
Te asombra
El problema es casi igual
En perú la plata es pobre
Y el hambre es muy popular.
Por si acaso alguien tiene duda de la inmensidad poética de Piero, aquí dejamos estos versos fieros:
Tengo ganas de abrazar tu vida, vida.
y aprehenderme amante de tu cuerpo, viva
y porque el amor se armò de barro
y piedra
y yo a vos te quiero aquí en la tierra
Piero Antonio de Benedictis se marchó el miércoles 7 de octubre, tras 81 años de andanzas regando versos, poemas, canciones, reflexiones. Vivió a su manera, siempre, siempre anhelando un mundo más humano porque él lo era.
Sintiéndonos con autoridad porque fuimos militantes de su causa, suplicamos a Piero de esta orilla por donde nos comunicamos con el resto del mundo: Cantá, Piero, así sea desde el cielo, pero cantá.
