Martín Parra
En una final intensa y vibrante disputada en el estadio Jaime Morón de Cartagena, la Selección Colombia Sub-17 cayó ante Brasil en definición desde el punto penal, luego de empatar 1-1 en el tiempo reglamentario. Con este resultado, el combinado nacional se quedó con el subcampeonato del Campeonato Sudamericano Sub-17, certamen que se jugó en suelo colombiano y que sirvió como vitrina del talento juvenil continental.
El título fue para Brasil, que se impuso 4-1 en la tanda definitiva, sumando así su decimocuarta corona en esta categoría. Sin embargo, más allá del resultado final, el equipo dirigido por el cuerpo técnico nacional dejó una grata impresión por su fútbol ordenado, su intensidad y, sobre todo, por la madurez táctica exhibida a lo largo del torneo.
Un camino firme hacia la final
Colombia integró el Grupo A junto a Paraguay, Argentina, Chile y Perú. Desde su debut, el equipo mostró carácter y determinación. En su primer compromiso, derrotó 1-0 a Chile en un encuentro cerrado que supo controlar con inteligencia. Luego, venció 2-0 a Perú, lo que le permitió consolidarse como líder parcial del grupo con puntaje perfecto tras dos jornadas.
Esa actuación le aseguró el paso a la fase final, donde enfrentó a Venezuela en la semifinal. En ese encuentro, la Selección Nacional ofreció una de sus mejores presentaciones del torneo, goleando 5-1 con una actuación estelar de Santiago Londoño, quien firmó un triplete, incluyendo un gol de penalti al estilo Panenka. Flórez y Urrutia también aportaron al marcador, confirmando la solidez ofensiva del equipo.
Una final de alto nivel
En la definición del título, Colombia enfrentó a una poderosa selección brasileña, acostumbrada a estas instancias. El partido fue parejo, con momentos de dominio compartido. El empate 1-1 reflejó la intensidad del juego y llevó el desenlace a los penales, donde la eficacia del cuadro visitante marcó la diferencia.
Clasificados al Mundial de Catar
Más allá del subcampeonato, la Selección Colombia Sub-17 logró uno de sus principales objetivos: la clasificación a la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA, que se disputará en Catar este mismo año. El cupo representa una oportunidad invaluable para seguir fortaleciendo esta generación y proyectarla hacia el fútbol profesional.
La actuación de Colombia no solo reafirma el trabajo que se viene realizando en divisiones menores, sino que también genera ilusión en torno a un grupo de jóvenes que demostró carácter, técnica y capacidad de competir al más alto nivel.
