Don Benjamín Jiménez tenía 90 años y partió hacia otra dimensión, este viernes, 4 de noviembre. Foto suministrada.
Misael Salazar F.
Don Benjamín Jiménez Serrano se marchó justo el día que comenzaba la Feria Dulce de Floridablanca en su edición 2022.
Y con él se va, también, buena parte de la historia de Floridablanca y, de manera puntual, buena parte de la historia del conocido municipio dulce de Colombia.
Tenía 90 años cumplidos este músico florideño que, junto a la señora Teresa Delgado, formó una de las familias que más le aportaron a construir la amplia trayectoria del dulce y la oblea que tanto nos identifican en Colombia y el mundo.
Benjamín y Teresa y, con ellos, sus siete hijos (Cristian y Carlos Jiménez Delgado entre ellos), son parte vital de este legado. La de don Benjamín, es la familia que contribuyó con el tercer gran momento histórico del dulce y la oblea en Floridablanca.
Don Pablo Celis fundó la primera empresa del dulce: Dulces Celis. La familia Padilla Ramírez creó la primera empresa que fabricó obleas: Obleas Floridablanca. Y la familia Jiménez Delgado hizo el gran aporte al crear la oblea de varios sabores, la misma que nos identifica en Santander y Colombia.
Deja don Benjamín, un legado gastronómico. Pero, sobre todo, deja herencia empresarial y deja historia. Deja hijos y nietos dedicados a crear empresa y colaboró en la construcción del título que hoy distingue a este municipio del área metropolitana de Bucaramanga: Floridablanca.
Los 90 años de vida de este florideño, equivalen al mismo período que se cuenta desde 1930, cuando había en Floridablanca 52 trapiches, según dejó escrito don Pablo Celis en sus memorias. Es aquí donde comienza la historia del dulce y la oblea y en todo este transcurrir quedó la huella de don Benjamín.
Directa o indirectamente, dejó la impronta en Arequipe puro Sandereano, que hoy se halla en manos de una de sus nietas. También en Pasiones Florideñas, vendida en su momento, pero vigente hoy. Desde luego, en Tentaciones Dulces y Obleas, creada por su hijo Cristián Jiménez y Obleas del Amor, obra de su otro hijo, Carlos Jiménez Delgado.
Desde Ciudad Florida, casa editorial con apego sentimental a Cristian y Carlos Jiménez, nuestro abrazo solidario a ellos y a la señora Teresa Delgado. Igual para los demás hijos y nietos y para todos los florideños que algo tuvieron que ver con este raizal noble y emprendedor que acaba de viajar dejando huella. Su presencia en Floridablanca será permanente.
