Gerardo Castro
El 18 de octubre de 2025 quedará marcado como una jornada de movilización masiva en Estados Unidos: miles de personas tomaron las calles en más de 2.700 ciudades del país bajo el lema “No Kings” (“Sin reyes”), en una protesta que buscó cuestionar el accionar del presidente Donald Trump y movilizar contra lo que los manifestantes perciben como tendencias autoritarias.
Desde Nueva York hasta San Francisco, pasando por ciudades pequeñas y suburbios, la convocatoria reunió a ciudadanos de variadas generaciones. En Brooklyn, por Broadway y Times Square, la marcha fue especialmente llamativa, con pancartas que decían “No tenemos reyes”, “La Constitución es más fuerte” y “Este país es de iguales”.
jóvenes marchantes expresaron temor por el rumbo del país para su generación, su consigna: “Si no actuamos ahora, será demasiado tarde”.
En Washington, la protesta llegó hasta el National Mall, con personas portando pancartas que imitaban la constitución y recordaban que los poderes en EE. UU. deben estar sometidos al Estado de derecho, no al capricho de un líder.
Organizaciones como la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) y movimientos de base alentaron las marchas, diciendo que el objetivo era reiterar que EE. UU. no es una monarquía: “Somos iguales ante la ley y no permitiremos que nos sometan”.
La movilización del 18-O es considerada la mayor desde el retorno de Trump a la Casa Blanca en enero de este año: una jornada sincronizada de protestas que puso en evidencia el grado de polarización política y el despertar de una ciudadanía que reclama que sus instituciones funcionen con transparencia y justicia.

